Mundo
Ver día anteriorDomingo 11 de octubre de 2020Ver día siguienteEdiciones anteriores
Servicio Sindicado RSS
Dixio
Bombardeos rompen la frágil tregua entre Armenia y Azerbaiyán
Corresponsal
Periódico La Jornada
Domingo 11 de octubre de 2020, p. 16

Moscú. Poco duró la tregua alcanzada la madrugada de este sábado entre Armenia y Azerbaiyán, con la mediación de Rusia: apenas 60 minutos después de la hora que se acordó que comenzara, Yereván y Bakú se acusaron de incumplir el alto el fuego, mientras las bombas siguieron cayendo en Nagorno-Karabaj.

Era de esperar que no funcionara, cuando para aceptar que se declarara la tregua por razones humanitarias (sólo para intercambiar prisioneros y retirar los cadáveres de los campos de batalla), promovida por el presidente ruso, Vladimir Putin, los cancilleres Zohrab Mnatsakanian (Armenia) y Ceyhun Bayramov (Azerbaiyán), necesitaron más de 10 horas y ni siquiera estuvieron en condiciones de definir los parámetros y modalidades de esos intercambios, que según el canciller ruso, Serguei Lavrov, se tendrían que negociar más adelante.

Lavrov compareció, pasadas las tres de la mañana de este sábado, ante un grupo de reporteros que esperaban noticias desde las 15 horas del viernes, para leer media cuartilla con los entendimientos logrados, desde luego muy positivos al cabo de 13 días de guerra, pero no vinculantes para nadie.

Las partes acordaron un alto el fuego a partir de las 12 del día del sábado 10 de octubre, anunció Lavrov, por razones humanitarias para intercambiar prisioneros, otras personas retenidas y cadáveres con base en los criterios y procedimientos de la Cruz Roja Internacional. Pero al leer el segundo párrafo, devolvió el problema al punto de partida: Los parámetros concretos del alto el fuego se negociarán por separado, aunque esta formulación deja abierta la puerta a que, al margen de los bombardeos y combates previsibles, los mediadores internacionales seguirán presionando para que se cumpla una tregua como primer paso para detener el derramamiento de sangre y la devastación que causa toda guerra.

Armenia y Azerbaiyán, con la mediación del Grupo de Minsk de la OSCE y con base en los principios fundamentales de una solución negociada, se disponen a iniciar conversaciones sustantivas con el propósito de alcanzar un pronto arreglo político, según Lavrov, que no pudo precisar cuándo ni dónde comenzarían esas conversaciones sustantivas. Y remató el breve texto que estaba leyendo con esta frase: Las partes confirmaron el invariable formato negociador, que quizás significa que cuando armenios y azeríes se cansen de guerrear, el Grupo de Minsk ahí estará para certificar la paz impuesta por quien resulte vencedor.

Es de suponer (pues la reunión de los cancilleres transcurrió a puerta cerrada y no hubo filtraciones de ningún tipo) que Lavrov hizo todo lo posible para que la encerrona de 10 horas, en la cual armenios y azeríes se lanzaron todo tipo de acusaciones (a juzgar por las declaraciones públicas que definen la política de ambos países), concluyera con un frágil compromiso de una improbable tregua humanitaria que diera a entender que Yereván y Bakú no se oponen a negociar un arreglo político.

Así es, sin duda. El problema es que no pueden ponerse de acuerdo a partir de qué momento –después de casi 30 años de conflicto irresuelto– hacen borrón y cuenta nueva para sentarse a negociar.

Hasta ahora, Azerbaiyán parece que va recuperando territorio, gracias a la superioridad militar que le dan los drones turcos y el armamento israelí, aunque es un avance lento que se está produciendo sobre todo por los valles del lado sur de la zona ocupada adyacente a Nagorno-Karabaj, que será mucho más difícil cuando su ejército quiera adentrarse por el norte montañoso.

En todo caso, la pretendida reconquista azerí del territorio tendría un altísimo costo en vidas humanas y llevaría mucho tiempo, tanto que no es descartable que tras los éxitos iniciales se empantane o que esa parte del Cáucaso sur se convierta en un clon de Siria, con zonas de desescalada asignadas a Rusia, Turquía e incluso a otros países.