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El intercambio de miradas, más poderoso que una actuación exagerada: BLANCAh

Música y color son vibraciones; mantengo una mesa de dibujo en mi estudio... cuando baja el flow de la primera, me pongo a pintar, cuenta la brasileña

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▲ La productora afirma que su estudio es mi nido, mi refugio y mi consuelo.Foto cortesía de la artista
 
Periódico La Jornada
Martes 17 de mayo de 2022, p. 7

BLANCAh es un ave que pinta paisajes con sonidos. Su nido es su estudio de grabación, en el que abundan las teclas, los pads y las perillas, pero también los pinceles, los lápices, las paletas de colores.

El ser alado nació en Florianópolis, Brasil, y se llama Blancah Patricia Laus Mattos, productora, DJ y artista plástica, quien en más de dos décadas de carrera se ha vuelto un referente del tecno internacional. Participó en recientes días en Time Warp en Sao Paulo, primer rave masivo en Brasil a lado de Maceo Plex, Nina Kraviz y Sven Väth, entre otros productores.

También artista plástica, graduada de la Universidad Estatal de Santa Catarina, BLANCAh posee estudios de producción de música electrónica y programación de sintetizadores.

Comparte en entrevista que tuvo la suerte de nacer en una familia que siempre la animó a ejercer su creatividad. De adolescente tuvo una banda de rock y, cuando ingresó a la facultad, trabajó en la radio de la escuela, donde amplió sus horizontes hacia la creación de música electrónica. Fue a través de la estación que le llegó la primera invitación para pinchar en un club en su ciudad. Desde entonces, se ha presentado para unos cuantos o miles, como en el Rock in Rio de 2019.

Cuando comenzó no tenía ningún equipo en casa, y todo lo aprendió equivocándose. Hoy día cuenta con un estudio que es mi nido, mi refugio y mi consuelo.

Crear una historia

¿Los DJ sets que se ejecutan en los festivales pueden ser narraciones, como las canciones? Se pregunta a la productora, que ha editado varios EP y dos discos completos (Arias of Sky y Birds).

“Sets potentes te pueden guiar en un viaje. Es evidente cuando un DJ está pinchando sin concesiones, sin pensar demasiado en lo que está haciendo… y cuando hay una intención real de crear una historia”, responde.

–Cuando se sienten las perillas de una mixer o las teclas de un sintetizador, ¿se despierta una sensación de conexión con otro mundo?

–Hay tres factores al operar esos aparatos: control, creación y transformación. Sintetizadores, controladores y DAW (estaciones digitales de edición) son máquinas increíbles que nos permiten vivir esta tríada. En la pista de baile no soy la DJ que levanta las manos, salta o actúa para atraer. Mi interacción con el público se reduce a mirar a las personas a los ojos y, a veces, sonreírles. Un intercambio de miradas en esta situación puede ser mucho más poderoso que cualquier actuación exagerada. En el estudio hago lo mejor que puedo para no romper el flujo creativo. Mantengo una mesa de dibujo al lado de mi estación de trabajo, donde tengo lápices, tinta y papel. Cuando baja el flow en la música me pongo a pintar; cuando me canso de esto vuelvo a la producción.

–¿Cuándo se decide cuál es el momento para la creación de una pieza?

–Entro al estudio a las 10 de la mañana y salgo a medianoche. Paso estas horas entre los procesos creativos y los burocráticos de mi carrera. En algunos momentos, obviamente, estoy más inspirada que en otros, pero creo que es importante estar siempre en mi estudio preparada para cuando llegue el aliento inspirador, o para llamarlo.

–¿Qué sientes al ver disfrutar a la gente en la pista de baile?

–Antes de estar en la cabina, es decir, antes de ser DJ, estaba en la pista de baile. Incluso hoy, cuando termino de tocar, voy a la pista. Creo que es muy triste que un DJ no baile. La pista es donde nace todo.

–¿Cuáles son los mejores sonidos y colores de tu tierra?

–El mejor sonido de Florianópolis es el del mar. Vivo frente a éste y lo escucho todos los días, y así me inspiro y me enamoro.

–¿Cuál es el significado de la vida para ti? ¿Cómo la relacionas con el mundo sonoro?

–Nunca me habían preguntado esto antes. No quiero ser cursi, y tampoco reduccionista, así que quizás algún día tenga una respuesta adecuada. Por ahora vivo haciendo lo que me gusta sin lastimar a nadie. Sobre la música, hoy sería imposible definirme sin ella.

Hiato del arte

–¿Reconoces la importancia del silencio en la música?

–Sí. El silencio en la música es un hiato del arte. Hay una frase que me gusta mucho que dice: El silencio es quizá más la condición ideal de la música, que permite al oyente prestar atención a la vida y no al arte. Se refiere al concepto de silencio de John Cage. No se trata de la ausencia de sonido, porque el silencio total no existe.

–¿Se puede elevar nuestra conciencia con la música?

–Claro. Obviamente. La música es divina. Ha existido con fines sagrados y divinos desde sus remotos orígenes. Hasta hoy, es la expresión del arte que me acerca a Dios y a mí misma.

–¿Compártenos cómo son las experiencias de hacer un show para unas cuantas personas, así como para miles?

–Los shows para unos cuantos suelen enseñarme más que los espectáculos para miles. Tocar para miles es fácil. Están todos ahí para verte, la energía fluye. Pero cuando somos pocos debemos aprender a amar el momento de la intimidad con nosotros mismos o con un público muy reducido. Sin duda, estos son los momentos que me enseñan a ser una mejor DJ.

–¿Qué tanto ha influido el arte visual en tu mundo sonoro?

–Me gusta aportar a mi música muchos conceptos. Todos mis EP o álbumes utilizan conceptos que establezco como hilos conductores que guían la estética tanto visual como sonora. Por ejemplo, en el caso de Osso (EP lanzado en 2016), antes de componer las canciones investigué sobre los huesos de los pájaros, diseccioné a uno muerto para acercarme al concepto que establecí. Cada canción llevaba el nombre de un hueso, y la sesión de fotos que creé estaba ligada a esta idea de mostrar la fragilidad de mi propio cuerpo.

–¿Has reflexionado alguna vez sobre si los colores se pueden escuchar, como dijo alguna vez el pintor ruso Vasili Kandisky.

–Tanto la música como el color son vibraciones y me parece muy interesante pensar en estas asociaciones. Cuando estoy componiendo, establezco que algunos elementos tienen colores específicos. Por ejemplo, mi kick siempre es rojo, mis platillos son amarillos, mis snares son naranjas, mis bajos son verdes y mis melodías son siempre lilas.

–¿Cómo ha cambiado la escena electrónica para las mujeres? ¿Cómo ves el panorama actual de oportunidades para las artistas, productoras DJ, creadoras sonoras?

–Veo un escenario rico, hermoso y prometedor. Veo más mujeres interesadas en lanzarse de lleno a la producción, dejando atrás los estereotipos de que no nacimos para la tecnología. Hoy siento que hay otro tipo de conciencia entre nosotras. Creo que todavía queda mucho trabajo por delante, pero hemos avanzado considerablemente. Pienso que aún conquistaremos muchos espacios y dominaremos en diversos territorios.