.. |
México D.F. Miércoles 31 de diciembre de 2003
POESIA PARA LLEVAR
Ricardo Yáñez
Foto
LA FOTO ES ''instantánea". En cuanto a su percepción por parte del espectador el efecto es el mismo, buscándole correspondencias con el arte de la escritura, que el del aforismo y el del haikú. Detonador ''instantáneo" de pensamiento y sentir, la foto -aun si posada, aun si retrabajada en la computadora- es recibida como una totalidad, una totalidad desde luego abierta, una totalidad como a la espera... de la totalidad del receptor. ƑPero no es eso todo el arte? Sí, pero no tan de golpe, no tan despojado de trámites.
PENSEMOS EN EL colchón enrollado de Alvarez Bravo, en el niño con botellas de vino de Cartier-Bresson, en la silueta de la carreta zacatecana destacada contra el rayo de Valtierra, en la mujer con iguanas de Graciela Iturbide, en el desnudo de Wingate Paine que casi por tres décadas antecede al de Belleza americana, en... Si buena, en cualquier pieza fotográfica. No sé si hago bien en llamar ''pieza" a una foto, cuya gracia pareciera consistir en que no sólo no estorba -no se asobrona, no es encimosa-, sino que pudiera desaparecer, irse -en el espacio o con el tiempo- en cualquier momento. La foto es frágil. Tal me parece, por lo menos hasta ahora, su virtud mayor. Un aforismo, un haikú, parecen frágiles, mas no lo son, y lo saben. Pueden, eso sí, hacerse perdedizos (en tanto materia, que en tanto espíritu se las traen), mas su fragilidad, que representan eficientemente, sólo la representan.
LA FOTO, HASTA donde vamos -incluso en el daguerrotipo, que ya relampaguea, ya se opaca o apaga...- imprime en su lector la sensación de fragilidad y se muestra a la vez frágil, se expone. Y digo ''imprime" adrede, pensando que en ello habla una lección: ''no importa lo que soy, sino lo que imprimo en ti", algo que debería saber, se me hace, toda obra de arte, todo hacedor de obra artística. Lo impreso o imprimido en el espíritu (si se quiere, la mente, pero aquí ''mente" significaría ''sentir, pensar") del receptor de obra es lo que a mi ver debería ocupar al hacedor de obra, al obrero (palabra tan demodée) del arte.
DESDE HACE ALGUN tiempo me encuentro poemas que llaman la atención sobre sí mismos -cuando no sobre el autor- y olvidan la impresión en el lector. ƑQuieren la calificación, quieren, términos teatrales, el seguidor, la cenital? Imagino, con el perdón de ustedes, que sí. ''Soy como soy", supongo tanto autores como poemas pudieran responder. ''Soy como tú", me gustará oír algún día digan. Pero hablábamos de foto. Quizá lo que la foto exprese sea: ''Soy como tú, paso, y ya por eso mismo soy un pasado, pero te me presento como tu futuro". Menos complicado, o más: ''Como me ves, te vi". Otra lección. Aunque muy poco, he trabajado con fotos y fotógrafos. Su humildad, de ambos (no he trabajado sino con fotógrafos que definidamente atienden este aspecto, esta, también, virtud, de su labor; espero no generalizar demasiado), es, más que agradecible, admirable. Elemento sin el cual la sabiduría es imposible, dice un aserto hindú, y no obstante tanta aparente señal distractora, en contra, la humildad se sedimenta como el principio activo y la causa final de todo arte. [email protected]
|