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Trump tenía razón en todo, se lee en su gorra.Foto Ap
Miércoles 26 de febrero de 2025, p. 23
Kiev. Estados Unidos y Ucrania llegaron ayer a un acuerdo sobre minerales que será firmado el viernes en Washington entre el presidente ucranio, Volodymir Zelensky, y su par estadunidense, Donald Trump, quien confirmó la noticia difundida por altos funcionarios de Kiev.
Este acuerdo sólo es parte de algo más amplio
, declaró ayer Olha Stefanishyna, viceprimera ministra y ministra de Justicia de Ucrania, quien lideró las negociaciones, al Financial Times.
Sin embargo, el documento no hace referencia a las garantías de seguridad por parte de Washington, que Zelensky reclamó a cambio de aceptar el trato.
Más adelante buscaremos la seguridad general para Ucrania, y hablé con Rusia al respecto. No parecen tener problemas con eso
, dijo Trump. Según tengo entendido, (a Zelensky) le gustaría venir aquí (Estados Unidos) a firmarlo
, añadió el mandatario, de acuerdo con Fox News. Además, el contribuyente estadunidense va a recuperar su dinero
, apuntó el gobernante en conferencia de prensa en la Oficina Oval.
A la pregunta de qué obtendría Ucrania a cambio, Trump reiteró: 350 mil millones de dólares ya proporcionados por Estados Unidos, mucho equipamiento militar y el derecho a seguir luchando. Podría seguir durante un tiempo (el suministro de armas estadunidenses), tal vez hasta que tengamos un acuerdo con Rusia
, añadió.
La Unión Europea aseguró que sigue teniendo un interés común
con Estados Unidos, en lograr una paz justa y duradera
en Ucrania pese al choque en la Asamblea General de Naciones Unidas, donde Washington se situó junto a Rusia, en contra de una resolución propuesta por Ucrania en el tercer aniversario de la invasión rusa.
En tanto, el premier británico, Keir Starmer –quien mañana se reunirá con Trump–, anunció que su país aumentará el gasto militar hasta 2.5 por ciento del PIB para 2027, recortando el presupuesto de ayuda internacional al desarrollo.
Esta acción fue condenada por importantes figuras del Partido Laborista y organizaciones benéficas de ayuda, que acusan al premier laborista de abandonar a los más pobres del mundo
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