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Como homenaje póstumo, la UNAM presentó Obras de Alfredo López Austin en la 44 feria de Minería

Detrás de sus libros hay felicidad, rigor y gusto por la enseñanza, dijo su viuda, Martha Rosario Luján

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▲ Elisa Speckman, Guilhem Olivier, Eduardo Matos y Ana Bella López Castro, ayer, en el encuentro editorial.Foto José Antonio López
 
Periódico La Jornada
Domingo 26 de febrero de 2023, p. 3

Detrás de los libros del historiador Alfredo López Austin (1936-2021), uno de los estudiosos más connotados del México precolombino, lo que hay es felicidad, mucho rigor y gusto por la enseñanza.

Así lo aseguró este sábado su viuda, Martha Rosario Luján Pedrueza, en la presentación de la colección Obras de Alfredo López Austin, efectuada en la 44 Feria Internacional del Libro del Palacio Minería (FILPM). Quizá tengan algunos detalles, pero son temas que servirán como base a las siguientes generaciones, agregó.

Dicha colección editorial fue concebida como un homenaje póstumo de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), por conducto del Instituto de Investigaciones Históricas (IIH), a quien fue uno de sus historiadores, investigadores y docentes más eminentes.

Está conformada por la redición de tres de las obras más emblemáticas del estudioso: Augurios y abusiones, Textos de medicina náhuatl y Hombre-Dios, reunidas en una caja con un atractivo diseño.

Es un acierto la publicación de estos tomos, a los que esperamos que sigan otros más. La presencia de Alfredo continúa a través de algo tan importante como son sus libros, destacó el arqueólogo Eduardo Matos Moctezuma, amigo cercano del historiador

Es un lujo tener estos tres estudios, porque nos dan, además, la visión del Alfredo de sus primeras obras; también porque mucho de lo que él plantea aquí tiene vigencia, lo cual es muy valioso y significativo para un investigador.

Matos Moctezuma recalcó que esa tríada de estudios proviene de la admiración y el conocimiento profundo que López Austin tuvo de fray Bernardino de Sahagún, a cuyo estudio dedicó su tesis de licenciatura en historia.

El mismo Alfredo dice en algún momento que la lectura de los documentos históricos de fray Bernardino no sólo ha sido el ejercicio de análisis más arduo, frecuente y sostenido a lo largo de su vida académica, sino que ha constituido la base de la mayoría de sus propuestas.

El reconocido arqueólogo centró su intervención en el libro Textos de medicina, cuyo prólogo es obra suya. Resaltó que al igual que Augurios y abusiones, se trata de un libro antológico, aunque ya no sólo de textos de Sahagún, como el citado, sino que López Austin se abrió de manera muy significativa a otros personajes que abordan los temas de la medicina, las curaciones y las imploraciones.

El espectro de los autores abarca desde el siglo XVI hasta el México contemporáneo, resaltó, ya que, con esta obra, el autor se adentró asimismo en el mundo de la antropología, al incluir estudios actuales en ese momento sobre el tema de la medicina tradicional en Veracruz y del nahuatlato Luis Reyes.

Según Matos Moctezuma, la introducción que hizo López Austin a esta obra es de suma relevancia, ya que allí se encuentran las semillas de otras de sus obras esenciales, como Hombre-Dios y Cuerpo humano e ideología: las concepciones de los antiguos nahuas.

De acuerdo con la antropóloga Ana Bella Pérez Castro, directora del Instituto de Investigaciones Antropológicas de la UNAM, esta trilogía de libros no sólo nos acerca, compenetra e introduce a la obra de Sahagún y de otros cronistas. También permiten revisitar o analizar por primera vez la forma en que López Austin comenzó a configurar su propuesta para entender y explicar las creencias, pensamientos y acciones de los antiguos nahuas, y de los nahuas del presente, ya que siguen siendo un caudal cultural, un complejo entramado de ideas que circulan, que significan y afloran para explicar el mundo.

En la presentación participaron también Elisa Speckman, directora del IIH, y el investigador Guilhem Olivier.