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Ver día anteriorDomingo 10 de noviembre de 2019Ver día siguienteEdiciones anteriores
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Otra vez la FIL de Guadalajara
E

l último día de este mes dará comienzo otra Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara, que apadrina la universidad pública del estado: será la número 33. La cifra tiene significados especiales: es la edad del crucificado y la misma de Fidel Castro cuando triunfó la revolución cubana…

Para los tapatíos, en especial para los universitarios que hemos estado involucrados con ella sin falta, es motivo de satisfacción y orgullo, máxime por el hecho de que, aunque respinguen Madrid, México y Buenos Aires, dicha feria supera con creces a cualquier otra del mundo de habla española.

No se trata solamente de la enorme cantidad de asistentes, sino también del volumen de la exhibición y la gran retahíla de actividades culturales de la mejor calidad. Todo, en su conjunto, da lugar a que, al fin de la feria, los habitués acabemos agotados, aunque, eso sí, muy satisfechos.

Agréguensele a ello los muchos visitantes de gran prestigio y nivel con que los locales tenemos la oportunidad de encontrarnos, muchos más de los que humanamente se pueden contactar.

Este año –después de que lo han sido ya muchos países importantes del mundo o al menos para nosotros– el invitado de honor será India, lo cual abre el panorama a espacios a los que no estamos acostumbrados. Tal vez por ello y por el prestigio cultural que tiene ese país, se respira un interés especial por ver qué nos va a traer.

Lo lógico es que mi humilde agenda ya se empiece a llenar con diversas actividades sociales y académicas. La más importante, para mí, será la sesión mensual de la acreditada Tertulia del Convento, fundada por José Rogelio Álvarez en su casa mucho tiempo ha, y que desde su fallecimiento se lleva a cabo en el domicilio de uno de sus miembros. En diciembre, precisamente por la razón de que la mayor parte de los contertulios suelen concurrir a la FIL, la tenida se lleva a cabo en la casa de ustedes. Reitero que se convierte en el platillo principal para este servidor.

Ahora bien, no todo ha sido siempre miel sobre hojuelas. Dos de los gobiernos panistas que padeció Jalisco pretendieron hacer de las suyas para segar la hierba bajo los pies de lo que les pareció carente de importancia. Un secretario de Cultura estatal comenzó una campaña en contra con el aserto de que los libros ya habían perdido su importancia y de que la FIL no generaba mayores beneficios a la ciudadanía, lo cual fue secundado por el de Finanzas, quien aseguró que tanto alboroto no dejaba ningún beneficio económico a la ciudad. Fue parte de una campaña contra la Universidad de Guadalajara, que dio lugar a que el rector José Narro, de la UNAM, alzara el puño en el meollo de la FIL y proclamara que agredir a una universidad pública equivalía a hacerlo a todas. Al tener noticia de ello, el gobernador de marras reculó.

Haiga sido como haiga sido”, se salió adelante y hasta el presidente Felipe Calderón, después de escatimar cuanto pudo, acabó inaugurando personalmente la Biblioteca Pública del Estado, también de la universidad, aunque lo haya hecho dos horas después de lo programado y a medios chiles, en compañía del gobernador agresor, también en estado incróspido.