México D.F. Viernes 28 de noviembre de 2003
Por desacuerdos entre fracciones,
posponen el nombramiento de quien sustituirá a Juventino Castro
Designa el Senado a Cossío Díaz ministro
de la Suprema Corte
Maniobra de Fernández de Cevallos para imponer
a Díaz de León en el máximo tribunal
El PRI cobra factura a De la Peza, magistrado del Tribunal
Electoral, y rechaza su candidatura
ANDREA BECERRIL Y JESUS ARANDA
El Senado de la República designó ayer por
mayoría de votos al académico José Ramón Cossío
Díaz ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación,
en sustitución de José Vicente Aguinaco Alemán, pero
dejó pendiente para el próximo martes el nombramiento del
sucesor de Juventino V. Castro y Castro, debido a que PRI y PAN no cedieron
en sus posturas después de más de ocho horas de negociaciones.
El
apoyo que la fracción blanquiazul dio a José Luis
de la Peza complicó la negociación, debido a que desde un
principio los priístas lo habían vetado por considerar que
es uno de los responsables de la millonaria multa al PRI por el Pemexgate
y otros fallos adversos, como el de Colima. Sin embargo, Diego Fernández
de Cevallos ordenó a su bancada votar en favor del magistrado electoral
en una primera vuelta, sólo con el objetivo de imponer en una segunda
ronda a su candidata, la magistrada de circuito en materia penal Rosa Elvia
Díaz de León de D'Hers.
En la primera votación, De la Peza obtuvo 42 votos,
pues la mayoría de PAN, PRD y PVEM sufragaron en su favor; Margarita
Beatriz Luna Ramos, 37 -de priístas-, y Díaz de León,
12. Es decir, ninguno logró las dos terceras partes. Fue entonces
cuando Fernández de Cevallos planteó en privado al coordinador
priísta Enrique Jackson retirar el apoyo al magistrado electoral,
pero a cambio de que los senadores del tricolor se sumaran a su
propuesta.
Cuando los priístas se dieron cuenta de la maniobra
de Fernández de Cevallos, se negaron a votar en favor de Díaz
de León -pese a que por lo menos seis legisladores del tricolor,
entre ellos David Jiménez, votaron por ella en la primera ronda-,
y resolvieron que la idónea para el cargo es la consejera de la
Judicatura Federal -quien también es magistrado de circuito- Margarita
Beatriz Luna Ramos.
Los senadores del PRD se manifestaron desde un principio
por De la Peza, pero según lo declaró al final de la sesión
el coordinador Jesús Ortega, ante el entrampamiento de las negociaciones
y los dos recesos, que sumaron más de siete horas, estuvieron de
acuerdo en votar en favor de cualquiera de las dos magistradas, pero ''no
encontramos receptividad en los otros grupos parlamentarios, que se mantuvieron
en sus respectivas propuestas''.
Ortega destacó que tanto PAN como PRI deben hacer
a un lado sus diferencias y llegar a un acuerdo, porque de lo contrario
se tendría que regresar la terna. Entonces el Ejecutivo mandaría
una nueva terna de candidatos, y en caso de que no se llegara a un acuerdo,
sería Vicente Fox quien designaría directamente al nuevo
integrante del máximo tribunal.
También los priístas están muy conscientes
de este riesgo, toda vez que si hubiera nuevos candidatos éstos
podrían ser a modo del PAN -no se descartaría que se incluyera
a miembros de los poderosos despachos de abogados panistas-, "y no habría
salida", aceptaron legisladores perredistas y del tricolor.
La decisión requiere de dos terceras partes de
votos de los asistentes, cifra que no reúne por sí sola ninguna
de las bancadas. La inasistencia de legisladores complicó la situación,
toda vez que la sesión comenzó con 74 senadores y llegó
a un máximo de 95 durante la comparecencia, cuando el pleno es de
128.
A las 13 horas, después de que los seis aspirantes
esbozaron en 20 minutos su visión en torno a la justicia constitucional
y a la Suprema Corte, quedó claro que en la primera terna el ganador
indiscutible era José Ramón Cossío -quien obtuvo 84
votos- por encima de Teresa Isabel Martínez Mercado y Teresita de
Jesús Rendón. Sin embargo, en la segunda terna, los tres
discursos motivaron aplausos -la mayoría en favor de Luna Ramos-
y dividieron opiniones.
Una Corte que escuche a la sociedad
Cossío Díaz se manifestó por que
se transparente la actuación de la Suprema Corte y se impulse una
relación de apertura con la sociedad, ya que ''en la medida en que
no escuche'' las críticas que se formulen desde las esferas políticas,
académicas y medios de comunicación, el máximo tribunal
''terminará por cerrarse en sus propias decisiones e impedirá
que todos intervengamos, de algún modo, en la construcción
de nuestra justicia constitucional".
El ahora ministro destacó que como las decisiones
del máximo tribunal no pueden ser revisadas por otra instancia,
las sentencias deben ser ampliamente comentadas en el seno de la sociedad,.
Sobre este tema, la magistrada Díaz de León
dijo que ''en los tiempos democráticos que vivimos" es fundamental
que se difunda cómo y por qué la Corte y demás tribunales
resuelven de determinada manera.
''La falta de transparencia y difusión de los asuntos
judiciales no permite apreciar que la gravedad de los problemas de la justicia
deriva más de la impunidad sistemática y no de las sentencias
que los juzgadores emiten", indicó.
En su turno, la magistrada Luna Ramos, en el que fue considerado
el discurso más emotivo de la jornada, manifestó que el Poder
Judicial de la Federación se ha convertido en un actor indispensable
para la consecución de una auténtica democracia y el establecimiento
de una convivencia pacífica y armónica. La democracia exige
un adecuado control de constitucionalidad de los actos de los poderes públicos,
por lo que la Constitución y la legislación secundaria deben
ser interpretadas "acorde al beneficio del pueblo que directa o indirectamente
las ha inspirado".
La actual consejera de la Judicatura Federal adelantó
que quien resulte ministro de la Corte deberá tener "una visión
de Estado(...), una profunda fe en la justicia, un alto sentido del deber
y voluntad para trabajar arduamente, porque como integrantes del máximo
tribunal serán parte relevante de la construcción de un México
mejor".
El ex presidente del Tribunal Electoral del Poder Judicial
de la Federación fue el único que compareció sin un
discurso por escrito. De entrada, dijo en alusión a las declaraciones
que hizo el entonces candidato presidencial Vicente Fox -quien siendo candidato
acusó a los magistrados electorales de hacer "marranadas" en contra
de la coalición que impulsó su candidatura-, que quería
manifestar su reconocimiento al Ejecutivo federal, "en virtud de que, sin
tener relación alguna con él, tuvo a bien designarme para
integrar una de las ternas".
Sin saber en ese momento la discusión que motivaría
su candidatura entre las tres principales fuerzas políticas en el
Senado, De la Peza indicó: "creo que mi atrevimiento de tomar parte
de este alto tribunal se justifica, porque pienso que puedo hacer mis aportaciones
a este tribunal".
Casi a las 20 horas, Fernández de Cevallos se acercó
a un grupo de priístas que discutía cómo zanjar el
problema. ''Nos trampeaste con De la Peza para imponer a Elvia", le reclamaron,
y el también litigante les respondió: ''si son tan inteligentes
y ya me descubrieron, entonces voten por De la Peza''. Fue cuando los legisladores
del tricolor decidieron hacer un receso hasta el martes.
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