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México D.F. Domingo 4 de mayo de 2003
Trasnacionales, beneficiarias de la riqueza
natural: expertos
PPP y corredor mesoamericano, otra forma de invasión
externa
El Estado mexicano se deshace de sus responsabilidades
al ceder los servicios ambientales, advierte investigador de la UNAM
ANGELICA ENCISO L.
Con dos estrategias paralelas en la misma zona geográfica:
el Corredor Biológico Mesoamericano (CBM) y el Plan Puebla- Panamá
(PPP), financiadas por instituciones internacionales, se abre el camino
a las empresas trasnacionales para que accedan a la mayor riqueza biológica
de la región, con la creación de infraestructura, industria
y comercio.
Aunque ambos proyectos son diferentes entre sí,
porque uno se plantea como objetivo la conservación y el otro el
desarrollo industrial, representan el punto de partida para la explotación
y "la destrucción de ecosistemas únicos por su riqueza y
diversidad biológica", sostienen especialistas.
En el sureste de México y Centroamérica
se localiza 11 por ciento de las especies animales y vegetales del planeta,
ecorregiones de alta prioridad, bosques secos, humedales y bosques semófilos
templados. Y sobre ellos, con el PPP se planea la construcción de
carreteras, puertos marítimos, tendidos eléctricos y comunicaciones
de fibra óptica, plantas generadoras de electricidad, oleoductos,
gasoductos, ferrocarriles, aeropuertos, canales secos y de agua, así
como corredores industriales y maquiladores, detalla Gian Carlo Delgado
Ramos, investigador de la UNAM.
"Se
trata de las mismas líneas geográficas, y la intención
del PPP y el CBM es abrir la zona al capital extranjero con el apoyo del
Banco Mundial y del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), y las empresas
financian y avisan a los grupos de los modelos a seguir. Esto va más
allá de la conservación y el desarrollo, en el momento en
que ambos proyectos se juntan hay un gran problema", indica por su parte
Laura Carlsen, investigadora del Centro de Estudios para el Cambio en el
Campo Mexicano (Ceccam).
Entre las "trasnacionales conservacionistas", que representan
los intereses de grandes corporaciones, figuran la WWF, Conservación
Internacional y Nature Conservancy, además de agencias gubernamentales
de Países Bajos, Alemania y la NASA.
Carlsen agrega que se pretende que la región se
integre a la economía global, ya que el PPP es para vincular la
zona con las necesidades del comercio y el mercado de los grandes corporativos
internacionales, sobre todo las que tienen sede en Estados Unidos. Mientras
que el CBM busca abrir la región a la inversión bajo el esquema
de servicios ambientales, en el que se incluyen los convenios de bioprospección,
ecoturismo y los sumideros de carbono.
Inclusive, hay programas de conservación del CBM
que se contraponen con el PPP, como es el caso de las plantaciones, ya
que son medidas dañinas para la biodiversidad porque en ellas se
utilizan plantas que no son nativas de la zona, e incluso se pretende utilizar
transgénicos.
"El problema es que el Estado mexicano se deshace de sus
responsabilidades en el área al ceder a las empresas los servicios
ambientales, y las comunidades sólo participarían con su
conocimiento en la explotación de los recursos naturales".
El CBM está planeado para los estados de Campeche,
Chiapas, Quintana Roo y Yucatán, además de Belice, Costa
Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá, y el
PPP considera la misma zona, más los estados de Puebla, Guerrero,
Tabasco y Veracruz.
Conservación y explotación
El PPP fue sugerido en 2000 por el presidente Vicente
Fox y aceptado en 2001 por los mandatarios de la región, en el contexto
del mecanismo de diálogo de Tuxtla.
En el área, la deforestación, la contaminación
y las endemias de flora y fauna, amenazadas por el tráfico internacional
y los patrones de asentamientos humanos en áreas ecológicas
vulnerables y asociadas a fenómenos naturales de alto riesgo, agravan
la calidad ambiental de la región, indica el documento del BID Hagamos
de la integración mesoamericana una realidad, los desafíos
de mesoamérica y el PPP.
Destaca que después de los conflictos armados de
los 80, "la región no atendió adecuadamente el medio ambiente
ni redujo la vulnerabilidad. Fue así como el huracán Mitch,
en 1998, y los terremotos de El Salvador, en 2000, pusieron en evidencia
la alta propensión y vulnerabilidad de la región, al producirse
la pérdida de vidas humanas y miles de millones en daños
materiales". Frente a ello, en la zona donde la población indígena
representa alrededor de 18 por ciento, aunque en Guatemala es 48 por ciento;
en México,16, y en Belice de 13, los desafíos son el ordenamiento
territorial y la mitigación de desastres, así como el desarrollo
humano sostenible.
En el PPP se presentan como nuevos proyectos la consolidación
de actividades económicas en torno a la industria petrolera, corredores
agroindustriales y diversificadores, en lugares como Acapulco-Zihuatanejo,
Chilpancingo-Oaxaca, Tehuantepec-Tapachula -áreas de alta diversidad
biológica-, y la estructuración y promoción del turismo
en circuitos como Palenque-Guatemala-Bonampak, Oaxaca-Huatulco y Campeche-Calakmul.
División de la biosfera maya
Pero además, está planeada una carretera
que pretende cruzar los manglares de Tabasco en México, se dividiría
la biosfera maya en tramos de Tikal-Calakmul; el Naranjo y el Ceibo, en
Guatemala; el canal seco de Nicaragua, y zonas megadiversas de toda Mesoamérica,
agrega Delgado Ramos. Entre las empresas participantes están Tribasa,
Texas Connection, Texaco, y Pennzoil, Monsanto y Down Chemicals.
Y en estas mismas áreas, el Banco Mundial, por
conducto del Global Enviromental Facility, con 16 millones de dólares
para cinco años, desde 2000 promueve "la conservación", con
el establecimiento de corredores que intercomunican áreas naturales
protegidas. Pero esto es a primera vista, sostiene Laura Carlsen en un
estudio sobre el tema publicado en La vida en venta: transgénicos,
patentes y biodiversidad.
Detalla que el corredor busca asegurar la conectividad,
conservar la biodiversidad y mejorar el medio ambiente, pero "el verdadero
eje unificador del CBM es el desarrollo de un nuevo modelo para la integración
económica de la región, y la necesidad de atraer financiamiento
para llevarlo a cabo".
La función principal del Corredor Biológico
Mesoamericano "es definir una nueva forma de inserción en el mercado
global para una región que ha sido simultáneamente el talón
de Aquiles y la joya de la corona en los planes para conformar el Area
de Libre Comercio de las Américas". Agrega que el corredor se desarrolla
en un momento en que el mundo empieza a reconocer en la biodiversidad un
valor planetario.
Así, los 20 millones de hectáreas del territorio
que forma el CBM hacen de este proyecto "una sola entidad receptora de
planes de financiamiento externos y abre la puerta a un nuevo estilo de
intervención. Las áreas naturales protegidas tienen tres
formas de inserción en el mercado: los servicios ambientales, para
contrarrestar los procesos de deterioro ambiental en otras partes del mundo;
la bioprospección, para preservar in situ especies que pueden
ser privatizadas o comercializadas por medio de las patentes, y el ecoturismo".
Mientras el CBM va en su tercer año de trabajo
y México acaba de presentar su programa, el PPP todavía está
por verse.
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