Giro de su gobierno respecto de políticas pasadas
Ampliará Sudáfrica la cobertura de retrovirales para seropositivos
AFP
JOHANNESBURGO, 18 DE ABRIL. El gobierno sudafricano anunció que ampliará la cobertura de tratamientos antirretrovirales para víctimas de violaciones y mujeres embarazadas seropositivas, una decisión interpretada como un "mensaje de esperanza" y una señal de que las autoridades advierten la dimensión de la pandemia del sida.
Tras una reunión de gabinete la víspera, la ministra de Salud, Manto Ishabalala-Msimany, anunció la medida que marca un evidente giro sobre de la reticencia del gobierno respecto de los antirretrovirales.
"El gabinete subrayó que (los antirretrovirales) pueden contribuir a mejorar la condición de la gente que vive con sida, cuando se administran en ciertas etapas de la progresión (de la enfermedad)", dijo.
La ministra agregó que el gabinete acatará la orden de la Corte Constitucional, emitida el pasado 4 de abril, para entregar el antirretroviral Nevirapine a las mujeres embarazadas seropositivas para inhibir la transmisión del VIH al producto.
El gobierno también anunció la generalización de los antirretrovirales para la víctimas de violaciones, otra medida reclamada por diversos sectores de la sociedad. Según estimaciones de una ONG local y la polícía de este país, cada año se registran más de un millón de violaciones.
Hasta ahora, el gobierno sudafricano se mostró reticiente debido a varias reservas generales sobre los antirretrovirales: su costo exhorbitante, su eficiencia no demostrada y la falta de infraestructura para atender a los enfermos.
Partidos opositores, científicos, médicos y diversas ONG que brindan apoyo a los enfermos seropositivos recibieron con alivio el anuncio del gobierno porque, señalaron, para el caso de las mujeres embarazadas, tendrá un impacto inmenso sobre la salud pública.
Para muchos sectores de la población, el gesto representa un alejamiento de una era de "herejía trágica", impulsada por el presidente Thabo Mbeki, quien en el año 2000 apoyó a disidentes que negaban cualquier lazo de causualidad del VIH-sida, y un año después afirmó ante el parlamento que los antirretrovirales eran "tan peligrosos" como el sida.
Responsables gubernamentales prometieron "un nuevo y mejor compromiso" contra la enfermedad.