A través de anuncios ofertan autos y motocicletas inexistentes o robadas para asaltar a los compradores o cobrar por anticipado por el vehículo sin que les sea entregado.
Se les ofrecerá toda la información para demostrarles que tienen un balance superavitario porque exportan más acero y aluminio a México que lo que nuestro país les vende, dijo.
Es la tercera vez en el mes que el fabricante reduce actividades; la marca nipona se encuentra un 12 por ciento por debajo de los planes originales de productividad.
El dictamen a revisión cuestiona que en México se importan y distribuyen 48 modelos de automóviles con tan baja calidad que sería imposible venderlos en otros países.