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México SA

29 de marzo de 2025 07:34

Desde que en 1995 a Ernesto Zedillo se le ocurrió "rescatar", ilegalmente, a bancos y banqueros con recursos públicos (acción "legalizada", mediante la creación del IPAB, el 12 de diciembre de 1998 por cortesía de los prianistas, Felipe Calderón entre ellos), y, sin más, pasar la factura a los mexicanos, se advirtió que los platos rotos por los barones del dinero serían saldados a "largo plazo", aunque en realidad "eternidad" debe ser el término correcto que debe aplicarse a este megaatraco, pues el originalmente utilizado se ha quedado muy corto. Transcurren los años (tantos como 30), se suceden los gobiernos (seis, hasta ahora), titulares de Hacienda van y vienen, y la cuenta a pagar lejos de reducirse no deja de crecer.

En este 2025 se cumplen tres décadas de aquella decisión zedillista y a lo largo de ellas en ningún momento los mexicanos (sépanlo o no) han dejado de pagar por las barbaridades cometidas por gobierno y barones, que hoy gozan de cabal salud económica y financiera, a tal grado que muchos de ellos permanentemente aparecen relacionados en el inventario de multimillonarios Forbes, mientras los bancos "rescatados" (reprivatizados por Salinas de Gortari y extranjerizados por el propio Zedillo y Fox) se han hinchado de utilidades, sin que nadie les haya tocado un pelo.

El más reciente informe de la Secretaría de Hacienda (febrero de 2025) detalla que el saldo de los pasivos del Instituto para la Protección al Ahorro Bancario (IPAB) al cierre del segundo mes de este año ascendió a un billón 127 mil 264 millones de pesos, monto que duplica el originalmente "legalizado" por los prianistas en diciembre de 1998 (552 mil millones) y 6.3 veces mayor al reconocido en septiembre de 1996 por Ernesto Zedillo, es decir, un año después de iniciado el "rescate". Y esa cuenta no incluye lo que, además, esos mismos mexicanos perdieron por la crisis bancaria, económica y financiera (salarios, empleos, bienestar, casas, negocios, vehículos, etcétera).

En cambio, hay que contrastar esa deuda ilegalmente facturada a todos los mexicanos (entre los que se incluyen los que están por nacer, es decir, representativos de la tercera generación del Fobaproa) con las utilidades netas obtenidas, en igual periodo, por los bancos reprivatizados, "rescatados", "saneados" y extranjerizados que operan en nuestro país: en esas tres décadas se embolsaron alrededor de 3 billones de pesos limpios de polvo y paja (se incluyen las que, se estima, obtendrán en 2025), es decir, un monto 2.66 veces superior al de los pasivos del IPAB. ¡Y lo que falta!

En los albores de 1995, ya desatada la crisis por los "errores de diciembre", el entonces gobernador del Banco de México, Miguel Mancera Aguayo, aseguraba que el "apoyo temporal" a los 18 bancos reprivatizados por Salinas de Gortari apenas dos años atrás, "no rebasará los 50 millones de dólares", monto que se utilizaría, según dijo, "sólo en caso de necesitarse".

Pues bien, 30 años después el saldo de ese "apoyo temporal" supera el billón de pesos (algo así como 56 mil 363 millones de dólares, es decir, mil 127 veces más de lo estimado por Mancera Aguayo), sin considerar los recursos públicos que anualmente se destinan al pago de intereses de la deuda de los banqueros "temporalmente rescatados".

En el balance, no hay que olvidar que además de los multimillonarios recursos públicos destinados al "rescate", los ganones del festín, las trasnacionales financieras, se quedaron con prácticamente todos los bancos reprivatizados por Salinas de Gortari: el estadunidense Citigroup "absorbió" a Banamex y Confía; la española BBVA engulló a Bancomer, Probursa, Promex, Unión, Oriente y Cremi; otra gachupina, Santander Central Hispano, se embolsó Mexicano y Serfin; el británico HSBC "incorporó" a Bital y Atlántico; y el canadiense Scotiabank "sumó" a Comermex. El único banco mexicano sobreviviente, Banorte, "agregó" a sus haberes a Bancrecer, Banpaís, Bancen y Banoro.

Entonces, ¿quién dijo aquello de privatizar ganancias y socializar pérdidas? Bueno, el caso mexicano es un destacado ejemplo de quiénes se quedan con las primeras y quiénes, por decisión del régimen, deben hacerse cargo de las segundas.

Las rebanadas del pastel

Satisfecha con la "defensa" del Cuau, quien mantiene el fuero a pesar de las 20 carpetas de investigación en su contra (más la relativa al presunto intento de violación de su media hermana), ahora la enjundiosa bancada de Morena en San Lázaro se dispone a proceder en igual sentido para cubrirle la espalda a Alito Moreno y a la de todo aquel que sea candidato a juicio de procedencia. ¡Felicidades!

X: @cafevega

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