“Tengo miedo” fueron las palabras de una doctora en Letras de una universidad pública de Estados Unidos que ya es ciudadana en aquel país, cuando le pregunté sobre las nuevas políticas de Trump respecto a la educación. Para el magnate las “universidades han recibido cientos de miles de millones de dólares de los contribuyentes que trabajan duro. Y ahora vamos a erradicar esta locura antiamericana de nuestras instituciones de una vez por todas”.
¿Y de dónde viene esta idea trumpiana? Viajemos al periodo de Ronald Regan (1981-1989), quien quiso acabar con el US Education Department. “Debemos recortar el gasto público no esencial” fueron sus palabras, porque para él la educación era un “gran despilfarro burocrático”. Luego de 43 años Trump parece encaminar a Estados Unidos por este rumbo, como parte de su slogan “Make America Great Again” el cual se deriva del slogan de Reagan “Let’s Make America Great Again”.
Sin embargo, ambos presidentes se olvidan de algo. “En 1995, la National Academy of Sciences concluyó que las universidades eran la “fuerza principal” del aparato estadunidense en investigación y desarrollo”, nos recuerda Alan Blinder, periodista y experto en educación. Porque la investigación es la teoría puesta en práctica, no sólo dentro de una institución, también se trata de una práctica que debe ser aplicable en la sociedad.
La pregunta sería: ¿Cómo Make America Great Again sin educación? Lo escribo así porque los mexicanos de “el otro lado” son parte de nosotros, son personas a quienes les hemos fallado como nación y por eso están allá buscando el famoso american dream.
Además de esta información, quiero hablar del testimonio de la doctora en Letras que decidió mantener su identidad anónima. “Caro, le comento que nos están prohibiendo usar palabras como trauma y género en nuestras clases. También nos van a capacitar para saber qué hacer si llega la migra por uno de nuestros estudiantes. Es por eso que muchos alumnos no quieren venir a estudiar a la Universidad. La atmósfera es de miedo, incluso Apocalíptica”.
Por otra parte, están surgiendo otros fenómenos como el bullying a causa del estatus migratorio. Hace aproximadamente un mes la CBS News reportó lo siguiente. “La muerte de una niña de 11 años, declarada suicidio, está bajo investigación en el norte de Texas después de que su madre dijera que su hija fue intimidada en la escuela debido al estatus migratorio de la familia”. La madre de Jocelyne Rojo Carranza reclamó justicia para su hija, no quiere que su muerte pase desapercibida. Porque la señora sabe de otros alumnos vulnerables dentro de su comunidad.
Aunque siempre me gusta hablar sobre temas nacionales, en esta ocasión decidí cambiar un poco el enfoque, porque las políticas de Estados Unidos afectan a todos los chicanos, latinex o mexicanos del “otro lado” que dejaron su tierra por una mejor educación. Hoy, ni México ni Estados Unidos les hace justicia. Por eso este artículo está dedicado a todos ellos con todo el amor y la compasión que caben en esta humilde pluma.