Zacatecas, Zac. El Congreso del Estado aprobó la reforma a la Ley General de Salud en la entidad con el fin que las instituciones públicas de salud locales garanticen a las mujeres el servicio de interrupción del embarazo en forma gratuita y en condiciones de calidad.
La reforma establece que las instituciones públicas estatales brinden el servicio de la interrupción del embarazo de forma gratuita y en condiciones de calidad y salubridad que permitan la dignidad humana dentro de las primeras 12 semanas de gestación y en los supuestos permitidos por el Código Penal para el Estado, o cualquier otra norma que regule esta materia, cuando la mujer o persona con capacidad de gestar así lo solicite.
Antes, la sesión se desarrolló en medio de una acalorada discusión, donde con gritos y pancartas, integrantes de Provida y ciudadanos vinculados a la Iglesia intentaron, sin éxito, suspender la votación, la cual se logró con 17 sufragios a favor, ocho en contra y una abstención.
Legisladores de Morena, PT y algunos del PRI aprobaron el dictamen respectivo, contra la oposición de legisladores del PAN y Movimiento Ciudadano.
En 2024, la misma legislatura aprobó la reforma a la constitución estatal para darle legalidad al aborto, pero estaba pendiente la modificación secundaria a la Ley de salud, toda vez que integrantes del Colegio de Médicos de Zacatecas se mostró renuente a realizar los abortos porque impondrían la objeción de conciencia, para evitar cumplir con la ley.
Al inicio de la sesión, en las gradas del salón de plenos se apostaron decenas de mujeres y algunos hombres de Provida, organización de derecha y religiosa, así como simpatizantes del clero –el domingo pasado en su homilía en la catedral basílica de Zacatecas, el obispo Sigifredo Noriega Barceló llamó a los diputados locales y a los feligreses a manifestarse contra de la reforma a la ley de salud--.
Tras la lectura del dictamen de reforma a la ley de salud, el diputado priísta David González, presidente de la mesa directiva, abrió la inscripción para debatir la propuesta. A favor estuvieron las diputadas Renata De Ávila Valadez e Isadora Santibáñez Ríos, del PT y PRI, respectivamente.
En contra, las legisladoras del PAN, María Teresa López García y Karla Estrada García, esposa de Miguel Varela Pinedo, actual presidente municipal panista de la capital de Zacatecas.
Las intervenciones alternadas, se diferenciaron por el hecho de que, mientras intervenían las diputadas a favor de la reforma a la ley de salud, los asistentes de PROVIDA y simpatizantes del clero lanzaban gritos e insultos a las diputadas: “no nos representan”, “ustedes forman parte del cártel de la muerte”, mientras que el presidente de la mesa directiva, con tibieza, pedía a las manifestantes “guardar compostura”.
En cambio, cuando participaron en defensa las integrantes del PAN, las manifestantes guardaban silencio y al final, hasta aplaudían y vitoreaban a sus diputadas. Sólo se produjo un pequeño conato de bronca, entre mujeres, cuando tres activistas dea una organización feminista, subieron a las gradas del pleno de sesiones, con su propia pancarta a favor de la reforma.