Nueva York. Rafael Caro Quintero, jefe de un cártel que pasó décadas en prisión en México por el asesinato de un agente antidroga estadunidense, se declaró este viernes no culpable ante un tribunal estadunidense de cargos de narcotráfico que podrían acarrear su ejecución.
Las autoridades mexicanas entregaron el jueves a Caro Quintero y a otros 28 miembros presuntos narcotraficantes a Estados Unidos como parte de la mayor colaboración en años.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha amenazado con imponer aranceles de 25 por ciento a los productos mexicanos a partir del 4 de marzo por lo que su administración considera avances insuficientes para frenar el tráfico de fentanilo y los flujos migratorios hacia Estados Unidos.
Caro Quintero, de 72 años, se declaró no culpable de los cargos de dirigir una empresa criminal, de tráfico de drogas y de uso ilegal de armas de fuego en una audiencia ante el juez federal Robert Levy en Brooklyn.
El cártel de Guadalajara de Caro Quintero fue en su día uno de los grupos de narcotraficantes más poderosos de Latinoamérica y evolucionó hasta convertirse en el actual cártel de Sinaloa.
Caro pasó 28 años en prisión en México por el asesinato en 1985 del ex agente de la DEA Enrique Kiki Camarena, en el que negó estar implicado.