Ciudad de México. La magistrada electoral Mónica Soto asumió la presidencia de la comisión de transición del Poder Judicial, cuyo objetivo es auxiliar al Consejo de la Judicatura Federal, a la Suprema Corte de Justicia de la Nación y al propio Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) en la transferencia de recursos hacia las dos nuevas instancias: Tribunal de Disciplina Judicial y el Órgano de Administración Judicial.
Esta comisión de transición está integrada por la ministra presidenta, Norma Piña; Soto, presidenta del TEPJF; y por los consejeros de la Judicatura federal Bernardo Bátiz y Eva Verónica de Gyvés Zárate, además del magistrado Sergio Javier Molina.
Durante la séptima sesión ordinaria de la Comisión, Soto se comprometió a dar “una debida continuidad” a estos trabajos cuyo compromiso es garantizar una transferencia efectiva de los recursos a los nuevos órganos, derivados de la reforma constitucional al Poder Judicial.
En este contexto se anunció la creación de un micrositio en el cual se cargarán los informes de entrega y recepción de los recursos materiales, humanos, financieros y presupuestales, entre otros asuntos.
NEPOTISMO
En tanto, Felipe Fuentes, magistrado de la Sala Superior del TEPJF, dijo que el nepotismo y la falta de justicia pronta pasaron la factura a la legitimidad y confianza de los mexicanos en sus jueces.
Ante esa falla del sistema de justicia que debió sustentarse en los méritos de sus integrantes y no de los lazos familiares, se pensó la reforma judicial a partir de la cual los ministros, magistrados y jueces serán elegidos a través del voto popular, asunto inédito no solo en México sino en el mundo.
Durante un congreso de derechos humanos, destacó que en nuestro país hay un clamor de justicia generalizado y de exigencia para que las personas juzgadoras sean cercanas a al gente porque la percepción es que aquellos son lejanos, poco sensibles y muy formalistas frente a sus problemas.
Fuentes reiteró que a los jueces electorales no les toca opinar si es correcta o no la reforma porque se trata de un mandato constitucional.
En cuanto al diseño de boletas, el empleo de una sola urna para todos los seis tipos de elección del domingo 1 de junio, así como el conteo de los sufragios en los consejos distritales, señaló que esos elementos corresponden al modelo que la autoridad electoral determinó.
Negó que las características de esta elección histórica hagan a un lado a la participación ciudadana, porque los consejos distritales – donde se van a contar los votos- son encabezados por funcionarios especializados del servicio profesional electoral nacional, y están integrados por ciudadanas y ciudadanas “que garantizarán el correcto conteo de los sufragios”.
“Es una forma de organización práctica que permite operatividad”, dijo.