Ciudad de México. La estatua ecuestre de Carlos IV dio la bienvenida a la tradicional Feria del Libro de Ocasión organizada por la Coalición de Libreros. Justo, en la Plaza Tolsa, se encuentra instalada esta exposición y venta bibliográfica atendida, en su mayoría, por los tradicionales y bien llamados libreros de viejo.
Es menester recordar que esta actividad ha tenido diferentes sedes, entre las que se puede mencionar el mismo MUNAL; y también señalar que el año pasado se realizó en el Paseo Ángela Peralta, junto al Palacio de Bellas Artes. Esta vez, no fue posible ubicarla en ese espacio por la sistemática cooptación operada por los ambulantes de la zona.
Al respecto, César Sánchez Obregón coordinador de la Coalición, comenta: “Obviamente, salimos raspados por esta situación y ese fue el motivo por el cual no pudimos ocupar Ángela Peralta. Y en una dinámica complicada para la autoridad, el permiso no lo otorgaron el 14 de febrero; el montaje empezó el 16, nuestro ejemplar de obsequio está parado en la imprenta y los conferencistas estuvieron sin confirmar. Afortunadamente, pesó la trayectoria de nuestra feria y ellos buscaron una opción. No recurrieron a la opción más fácil, la de ‘No hay feria del libro’. Podemos decir que estar en esta itinerancia, es parte del reconocimiento a nuestra Feria del Libro de Ocasión”.
Y Pese a ciertas exigencias de algunas personas de protección civil del Museo de querer mover las carpas, la XXXVII Feria del Libro de Ocasión sigue de pie rodeada por emblemáticos edificios, como el Palacio de la Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas, hoy Museo Nacional de Arte, el edificio Maroni y el Palacio de Minería.
A pregunta expresa sobre esta muestra bibliográfica, Sánchez Obregón, comentó “la Coalición de Libreros consigue congregar a oficiantes de la venta de libros descatalogados, de colección o simplemente de ediciones pasadas para gusto de lectores y coleccionistas quienes buscan ediciones de obras literarias difíciles de conseguir como México a través de los siglos, sobre todo la que salió con los colores de la bandera, un tomo salió en verde, otros en rojo y los demás en blanco.
También, circulan libros con marcas de fuego, que era la marca del convento, la congregación y con la que cada orden estampaba sus libros. Son libros bellísimos. Este tipo de cosas es lo que el público busca. O cosas sencillas como un Juan Rulfo de 20/30 pesos y libros de colecciones populares y ediciones de autor de reciente aparición. Con esto, ahora el lector tiene dos ofertas de libro que se complementan, que no compiten entre sí y es en beneficio del lector: está la industria editorial en Minería y nosotros, que es la opción del librero de viejo.”
Respecto al número de expositores y las actividades alrededor de la Feria, César Sánchez, detalla “son 120 stands y tenemos un ciclo de conferencias con un grupo que nos sigue y nos apoya que no tienen remuneración alguna, ni ningún interés; lo que pasa es que el colectivo considera que es un proyecto respecto al libro que vale la pena apoyar. Son un grupo de historiadores que se llama Palabra de Clío y que ofrecen conferencia muy bien sustentadas y argumentadas y muy acordes a nuestra feria: la ciudad, el libro, las costumbres.” Remata el coordinador.
XXXVII Feria del Libro de Ocasión estará en Plaza Tolsa, Tacuba 8, Colonia Centro Histórico, Alcaldía Cuauhtémoc. Horario de 10 a 21 horas. Clausura 2 de marzo.