Chimalhuacán, Méx. Icela Nataly Zepeda es la guardiana de las cruces levantadas al pie del canal de aguas negras Río La Compañía, el antimonumento símbolo de lucha contra el feminicidio en esta localidad.
Para madres de víctimas de feminicidio y de desaparición forzada, Icela Nataly se ha convertido en una heroína porque cuida y vigila las cruces, a pesar del acoso e intimidación perpetrado por policías municipales, quienes la siguen a ella y a su familia para amenazarlos.
Icela Nataly salió huyendo de su estado natal Jalisco, lugar donde hace una década fue asesinada su madre. Llegó a Chimalhuacán y vive en el barrio Xaltipac, a solo unos metros del lugar donde Irinea Buendía Cortés, levantó las cruces como símbolo de impunidad, tras el feminicidio de su hija Mariana Lima Buendía.
Este domingo, la joven fue arropada por Aracely Osorio y Lidia Florencio, madres de Lesvy y Diana víctimas de feminicidio en la Ciudad de México y en Chimalhuacán. También se solidarizaron, las activistas de la Red de Mujeres del Oriente del estado de México que Luchan y de Vivas Nos Queremos Neza.
Icela Nataly, narró que varias veces ha sido intimidada por defender las cruces y por alertar a las activistas. Apenas este sábado 18, de nueva cuenta fue acosada por policías municipales. Aunque las amenazas son para ella y su esposo, la joven advirtió que continuará cuidando las cruces, porque desea que su madre y todas las mujeres asesinadas, reciban justicia.