Miércoles 2 de abril de 2025, p. 26
Beirut. Un ataque aéreo israelí acabó ayer con la vida de cuatro personas, entre ellas un dirigente de Hezbollah, en un suburbio del sur de Beirut; este bombardeo fue el segundo contra la capital de Líbano en menos de una semana, después del alto el fuego alcanzado en noviembre en la guerra entre Israel y el grupo apoyado por Irán.
Tel Aviv aseguró que el oficial asesinado, Hassan Bdeir, era miembro de Hezbollah y de la Fuerza Quds, y que ayudó al grupo palestino Hamas a planear un importante e inminente ataque terrorista contra civiles israelíes
.
Hezbollah confirmó que Bdeir falleció junto a su hijo, también miembro del grupo, y que entre sus responsabilidades había asuntos relacionados con Palestina.
El presidente libanés, Joseph Aoun, condenó el ataque israelí y pidió apoyo a sus aliados para defender la soberanía plena
del país.
La ofensiva contra los suburbios del sur de Beirut se reanudó en un momento de escalada generalizada en la región, donde Tel Aviv reanudó los bombardeos en Gaza tras una tregua de dos meses y mientras Estados Unidos golpea a los hutíes de Yemen, también alineados con Irán, en un intento por que dejen de atacar barcos en el mar Rojo, acciones que realiza en apoyo a Hamas.
Desde el inicio de la tregua, ambas partes se han acusado mutuamente de violar el cese el fuego.
El viernes Israel bombardeó la capital libanesa en respuesta al lanzamiento de cohetes contra territorio israelí, que Hezbollah negó haber disparado.
De acuerdo con la cancillería de Irán, Israel ha cometido más de 2 mil violaciones del alto el fuego
, recogió la agencia IRNA.
La república islámica reprochó a Estados Unidos, Reino Unido, Francia y Alemania, encargados de supervisar la tregua, así como a organismos internacionales, especialmente el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, no actuar frente a los crímenes atroces
cometidos por Israel no sólo en Líbano, sino también en Gaza, en medio de una guerra que escala.