Sin Estados Unidos, pactan 150 naciones las acciones para remediar ecocidios de cara a 2030
Viernes 28 de febrero de 2025, p. 24
Roma. Los países reunidos en Roma para la gran conferencia de la Organización de Naciones Unidas (ONU) sobre la biodiversidad adoptaron ayer un plan de última hora para financiar la conservación de la naturaleza, el último escollo de unas conversaciones consideradas la prueba para la cooperación internacional.
Cuatro meses después de su fracaso en Colombia, los países ricos y en desarrollo acordaron compromisos mutuos para adoptar un plan de trabajo de cinco años, destinado a desbloquear los miles de millones necesarios para detener o paliar la destrucción de la naturaleza y distribuir mejor el dinero a los países pobres.
Un larga ovación de los delegados de los cerca de 150 países puso fin a una reunión cargada de emoción tras alcanzar in extremis decisiones clave en el tercer y último día de las negociaciones.
La 16 conferencia del Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB) se había reanudado el martes en Roma en la sede de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).
El aplauso es para todos ustedes. Han hecho un gran trabajo
, declaró la presidenta de la COP16, la ministra colombiana de Medioambiente, Susana Muhamad.
Nuestros esfuerzos muestran que el multilateralismo puede traer esperanza en un periodo de incertidumbre geopolítica
, declaró el ministro canadiense de Medioambiente, Steven Guilbeault.
El pacto permite, expuso Muhamad, borrar un poco el fantasma de Cali
. Esa ciudad reunió a 23 mil participantes a las puertas de la jungla colombiana, pero terminó el 2 de noviembre sin acuerdo tras una noche de ásperas disputas.
Nuevas hojas de ruta
La decisión marca el camino a seguir en materia de financiamiento dos años después de un acuerdo histórico para detener la destrucción de la naturaleza en esta década, así como proteger los ecosistemas y la fauna de los que dependen los seres humanos para su alimentación, la regulación del clima y la prosperidad económica. También establece dos caminos de actuación para los próximos años: encontrar miles de millones de dólares de financiamiento adicional para la biodiversidad y decidir las instituciones que aportarán ese dinero.
Los países adoptaron también reglas e indicadores fiables que deben medir y verificar los esfuerzos de la humanidad para salvar la naturaleza de aquí a la COP17 en 2026, que se celebrará en Armenia.
Muhamad celebró que habían dado brazos, piernas y músculos
al acuerdo de Kunming-Montreal, en virtud del cual los países se comprometieron en 2022 a alcanzar 23 objetivos para detener la destrucción de la naturaleza antes de 2030.
El más emblemático de éstos prevé colocar 30 por ciento de las tierras y mares como áreas protegidas (frente al 17 y 8 por ciento actual, según la ONU).
Otra meta es aumentar el gasto en protección de la naturaleza a 200 mil millones de dólares anuales para 2030, incluidos 30 mil millones de ayuda de los países desarrollados a los países pobres (frente a unos 15 mil millones en 2022).
Revisarán acciones en 2028
El acuerdo alcanzado ayer aplaza a 2028, durante la COP18, la decisión sobre si crear un nuevo fondo específico bajo la autoridad de la CBD, como lo reclaman países africanos, o reformar los instrumentos existentes, como el Fondo Mundial para el Medioambiente, a fin de ser más accesibles a los países en desarrollo. Estados Unidos, que no firmó la CDB, pero es un contribuyente financiero importante, renunció a participar en la reunión de Roma.