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Descubren en Pompeya frescos que representan a la comitiva de Baco

El friso, que se dató en el siglo I aC, fue desenterrado en una espaciosa sala de banquetes

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▲ Las pinturas simbolizan la procesión del dios del vino y las bacantes están representadas como bailarinas, pero también como feroces cazadoras con cabritos sacrificados sobre sus hombros o sosteniendo una espada y las entrañas de un animal.Foto Afp
 
Periódico La Jornada
Jueves 27 de febrero de 2025, p. 3

Una serie muy rara de frescos monumentales que representan el séquito de Baco, dios del vino, fue descubierto en una sala destinada a banquetes en Pompeya, anunció ayer el sitio arqueológico cercano de Nápoles.

Se trata de un documento histórico extraordinario, destacó el ministro italiano de Cultura, Alessandro Giuli, citado en el comunicado.

El friso de tamaño casi natural datado en el siglo I aC fue desenterrado en una espaciosa sala de banquetes, excavada en las últimas semanas en la parte central de las ruinas de Pompeya. La megalografía (del término griego que significa gran cuadro, un ciclo de pinturas con figuras a gran escala) recorre tres lados de la sala, mientras el cuarto lado se abre al jardín.

Los frescos simbolizan la procesión de Dioniso, el dios del vino, y las bacantes están representadas como bailarinas, pero también como feroces cazadoras con cabritos sacrificados sobre sus hombros o sosteniendo una espada y las entrañas de un animal; jóvenes sátiros con orejas puntiagudas tocan la flauta doble, mientras otro realiza un sacrificio de vino (libación) en estilo acrobático, vertiendo vino detrás de él desde un cuerno para beber a una patera (cuenco poco profundo).

En el centro de la composición hay una mujer con un viejo Sileno (preceptor y leal compañero de Dioniso), quien sostiene una antorcha, lo que indica que es una mujer mortal que, a través de un ritual nocturno, está a punto de ser iniciada en los misterios de Dioniso, el dios que muere y renace, y que promete el mismo destino a sus seguidores.

Un detalle interesante es que todas las figuras están sobre pedestales, como si fueran estatuas, y al mismo tiempo sus movimientos, complexión y vestimenta las hacen parecer llenas de vida, según el comunicado del museo de Pompeya.

Los arqueólogos han bautizado la residencia del friso como Casa del Tiaso, en referencia a la procesión dionisíaca (thiasos). En la antigüedad existían una serie de cultos, entre ellos el de Dioniso, a los que sólo podían acceder quienes realizaban un ritual de iniciación, como ilustra el friso pompeyano. Se les conocía como cultos misteriosos porque sus secretos sólo podían ser conocidos por los iniciados. Los cultos a menudo estaban vinculados con la promesa de una nueva vida dichosa, tanto en este mundo como en el más allá.

Este friso recién descubierto se puede atribuir al Segundo Estilo de la pintura pompeyana, que se remonta al siglo I aC. En concreto, se puede fechar entre los años 40 y 30 aC, lo que significa que en el momento de la erupción del Vesubio, que sepultó a la ciudad bajo una gruesa capa de piedra pómez y ceniza en el 79 dC, el friso dionisíaco ya tenía unos cien años.

El único otro ejemplo de una megalografía con rituales similares es el friso de la Villa de los Misterios, fuera de las puertas de Pompeya, también decorado en el Segundo Estilo.

A diferencia de la Villa de los Misterios, éste añade un tema más al mundo imaginario de los ritos de iniciación dionisíacos: la caza, que no sólo es evocada por las bacantes como cazadoras, sino también por un segundo friso más pequeño que corre encima del que tiene bacantes y sátiros, en el que se representan animales vivos y muertos, entre éstos un cervatillo y un jabalí recién destripado, gallos, varios tipos de aves, así como peces y mariscos.

Pompeya, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, es el segundo sitio turístico más visitado de Italia después del Coliseo y cubre una superficie de unas 22 hectáreas, de las cuales un tercio aún está enterrado bajo las cenizas que cayeron durante la erupción del Vesubio, las cuales ayudaron a preservar muchos de sus edificios.

(Con información de Europa Press y Afp)