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La LMB, en crecimiento y sin pérdidas

Beisbol mexicano: un siglo de vida
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▲ El primer partido oficial de la Liga Mexicana de Beisbol se realizó el 28 de junio de 1925.Foto Archivo del Beisbol
 
Periódico La Jornada
Miércoles 26 de febrero de 2025, p. a10

Hace un siglo exacto nació la Liga Mexicana de Beisbol (LMB). Fue el principio formal de un deporte estadunidense, pero que desde el siglo XIX se adaptó con tanta fortuna a la región del Caribe y México que se volvió parte de la cultura popular en varios países de América Latina.

La historia empieza como todo proyecto, con un poco de devaneo y otro tanto de esfuerzo por alcanzar seriedad, el 24 de febrero de 1925 con los directivos Ernesto Carmona y Eduardo R. Rodríguez. Un intento por unificar las Asociaciones Mexicana y del Distrito Federal con peloteros profesionales, semiprofesionales, juveniles e incluso infantiles.

Antes de esa fecha, ya se habían realizado algunos intentos por crear organizaciones profesionales, como la de un ex pelotero de los Medias Blancas de Chicago de principios del siglo XX, Hal Chase, quien trató de fundar la Liga Nacional en Agua Prieta, Sonora.

A pesar de que se contaba con peloteros de las llamadas primera y segunda fuerzas, el deporte aún tenía ese halo ingenuo de lo amateur que quiere hacerse mayor. El beisbol se practicó desde el siglo XIX en diversos parques del país, pero este fue el paso decisivo con la integración de la LMB.

El primer presidente de esa liga incluso fue un legendario cronista deportivo Alejandro Aguilar Reyes, Fray Nano, quien además de sus funciones directivas en la recién nacida organización, también se desdoblaba para participar de ampáyer, pues dirigía esa asociación, fundó un diario deportivo y era propietario del parque Franco Inglés de la Ciudad de México, donde se disputarían los partidos de la naciente liga.

Cada club podrá tener un máximo de 20 jugadores o menos, entre mexicanos y extranjeros, según la necesidad de cada uno. Los escenarios en el DF serán el parque Franco Inglés y Anáhuac. La inscripción por cada club será de 50 pesos, y cada uno podrá designar a su anotador oficial. Si un club desiste, por varias causas, tiene de 24 a 48 horas para volver a integrarse. De otra forma quedará fuera de la liga, establecieron unos días antes de que se iniciara el torneo fundacional.

La primera temporada

Los equipos originales, todos ya desaparecidos, fueron el México, Agraria, 74 Regimiento, Águila, Guanajuato y Nacional. La primera temporada se disputó del 28 de junio al 18 de octubre de ese año y el duelo inaugural fue entre el México y el Agraria.

El mediodía del domingo 28 de junio de 1925, el México derrotó 7-5 a Agraria. Ese fue el primer partido oficial, que terminó a las 14:25 de la tarde después de poco más de tres horas de juego.

Ese domingo de verano dejó también algunos registros históricos de las primeras acciones de la LMB: el imparable que conectó Jesús Castillo, también autor del doblete inaugural; Ismael Ponce, quien robó base; el lanzador ganador fue Benito Marrero y el perdedor, Jesús Gallardo.

La temporada la ganó el 74 Regimiento que se mudó a Xalapa, Veracruz, y culminó la campaña en San Luis Potosí, donde más tarde cambiarían de nombre a Tuneros. El campeonato tuvo que definirse en una serie extra, pues el liderato lo compartía con el México.

La LMB se afilió en 1955 al sistema de organizaciones que pertenecen a las Grandes Ligas, primero como clase doble A y desde 1967 formó parte del circui-to de la triple A.

Con el paso de los años y la consolidación de la liga llegaron equipos que hoy son inseparables de la historia del beisbol mexicano, Monterrey en 1939, Diablos Rojos en 1940 y Tigres en 1955.

La historia en el cuerpo

Alfredo Zurdo Ortiz cuenta la historia de la LMB a partir de su cuerpo. A los 81 años recién cumplidos, relata su paso por la pelota calien-te de este país mientras recuerda las lesiones que le dejó su amor a este deporte.

Una de las más dramáticas fue la pérdida de un testículo tras un pelotazo que bateó Joel Serna a mediados de los años 70 y que dio directo en la concha protectora del pítcher.

Lo recuerdo bien porque fue un Viernes Santo, relata el Zurdo; era un dolor insoportable y no encontraba doctores porque estaban de descanso por la Semana Santa. Hasta el domingo me operaron y perdí el testículo.

La concha de protección partida en dos la guarda como un recuerdo de los momentos difíciles a los que tuvo que sobreponerse. Ninguna lesión, sin embargo, le parece tan dolorosa como la que sufrió en un codo y que lo dejó fuera de juego por un año.

Me sentí morir, porque era en el brazo que me daba de comer, el izquierdo; yo le decía que era el de la papa, bromea el ex serpentinero, quien presume también haber entrenado durante años al ex presidente Andrés Manuel López Obrador.

Un siglo de existencia de la LMB es digno de celebración para el Zurdo Ortiz, pero menos como un acto protocolario, que como una historia de acompañamiento feliz entre los hombres que dieron vida, y cuerpo, al diamante mexicano y la afición devota.

Nosotros los jugadores nos fajamos y dejamos la vida en los diamantes de la liga, sentencia; y nos acompañó una multitud bonita y entusiasta de los aficionados, ellos son quienes deben celebrar.

Fueron años de esplendor para el beisbol mexicano, en los que un pelotero tenía la fama y el carisma de ídolo popular que competía con boxeadores, toreros y actores de cine.

Una ocasión que le ganamos a Tigres hubo tanta alegría que me sacaron en hombros del Parque del Seguro Social hasta los restaurantes que había ahí en los alrededores. Iba encima de la gente, algo que ya no se ve en estos días con los deportistas, evoca.

El Zurdo también repasa algunos momentos que considera decisi-vos en la historia de la LMB. La huelga de peloteros que detuvo la actividad en 1980 por una disputa laboral entre los jugadores y la organización. Sólo en ese año y en 2020, por la pandemia de covid-19, la liga se paralizó.

El momento más dramático, sin embargo, reflexiona el Zurdo, no es producto de una lucha laboral, sino por el ascenso del futbol como deporte de masas, respaldado por la industria del entretenimiento y patrocinadores diversos.

El beisbol llegó a ser el verdadero rey de los deportes en nuestro país, pero la llegada del futbol con la televisión y todos los patrocinadores le fueron quitando la aten-ción de los más jóvenes, lamenta.

En los años recientes, la LMB ha tenido un crecimiento como no se había visto en años. Horacio de la Vega, su actual presidente, afirma que por primera vez en mucho tiempo el circuito opera sin pérdidas y con cierto margen de ganancias. Por tal razón, la organiza-ción celebrará esta noche el primer siglo de vida. La liga mexicana ya es centenaria y parte de la historia.