Usted está aquí: sábado 16 de septiembre de 2006 Política Grupos radicales planeaban "matar ciudadanos", afirma Rubén Aguilar

Informes "de inteligencia" llevaron al Presidente a no ir al Zócalo, sostiene el vocero

Grupos radicales planeaban "matar ciudadanos", afirma Rubén Aguilar

ROSA ELVIRA VARGA

Ampliar la imagen En imagen de archivo, Rubén Aguilar, vocero de la Presidencia de la República, durante una de sus cotidianas conferencias de prensa Foto: José Antonio López

El vocero de la Presidencia de la República, Rubén Aguilar, dijo que servicios de inteligencia detectaron que grupos radicales de la coalición Por el Bien de Todos estaban dispuestos a "matar ciudadanos" que asistieran a la celebración del Grito de Independencia en el Zócalo capitalino.

Esa fue, sostuvo, la razón por la cual el presidente Vicente Fox determinó trasladarse a Dolores Hidalgo para encabezar la ceremonia.

Sin embargo, el secretario de Gobernación, Carlos Abascal, desautorizó esa afirmación y la tachó de ser un enfoque "amarillo y negativo".

La intención fue, indicó el funcionario, contribuir a un clima de concordia para abonar en la dirección correcta, con el fin de que en la democracia, y por la vía del diálogo, se construyan las soluciones del país. "Ese es el enfoque de Gobernación, no el enfoque catastrófico de que uyuyuy 'sí va a pasar' o 'sí va a tronar'. No: el enfoque es éste".

En Los Pinos, por la mañana, cuando se le insistió a Aguilar para que diera a conocer los nombres de esos grupos que según sus afirmaciones habrían planeado sembrar la violencia en la Plaza de la Constitución, o si responsabilizaba a toda la coalición de esos hechos, respondió:

"No, no, están absolutamente identificados esos grupos y, obviamente, ustedes lo habrán de entender por el manejo propio de la información de inteligencia, pues no vamos a abundar en más detalles sobre los mismos. Son grupos en particular".

En todo momento insistió en que se trata de "grupos radicalizados" que han participado en la coalición Por el Bien de Todos y que anoche "habrían de intentar acciones de violencia en contra de los propios asistentes al Zócalo''.

Algunos de esos grupos son conocidos de la prensa, pues "han actuado así en otras ocasiones" y sus nombres "son del dominio público". Eso sí, aseguró que la seguridad de Vicente Fox "jamás estuvo en juego", porque corre a cargo del Estado Mayor Presidencial.

"En alguien tenía que caber la prudencia'', y fue en el presidente Fox, por lo cual "estamos muy orgullosos de tomar esta decisión en defensa de la vida de las personas que asistirán'' a la celebración del Grito de Independencia.

Una reportera confrontó al funcionario con sus afirmaciones del jueves, cuando dijo que a la policía del Distrito Federal correspondía la seguridad en las calles de la ciudad y del propio Zócalo, y si frente al señalamiento de que anoche podría desatarse la violencia, entonces el gobierno capitalino no hubiese tenido capacidad para evitarla.

-No, no estoy haciendo este juicio -intentó aclarar-; lo que sí estoy, no estoy haciendo ese juicio. Reitero: no estoy haciendo ese juicio. Lo que sí dije y lo sostengo, y lo subrayo, es que los aparatos de seguridad del Estado mexicano detectaron la situación que ya antes les mencioné y tomamos esa decisión para inhibir la realización de la misma.

-¿Qué pasó entonces con los cuerpos policiacos del Distrito Federal?

-Ahí están; nosotros tomamos esa decisión porque consideramos que estaba en el marco de nuestro propio ámbito de acción realizarla y no poner, bajo ninguna circunstancia, en riesgo la vida de las personas que asistirían al Zócalo.

-El Gobierno del Distrito Federal ¿era incapaz de evitar esos actos?

-No, ni se consultó. Esta decisión fue propia del señor Presidente ante esta información que se le presentó... pero no implica ningún juicio de nuestra parte sobre la calidad de la policía de la ciudad de México.

Abascal nunca desestimó la versión del riesgo que podrían haber corrido los asistentes a la noche del Grito, y para ello tomó el antecedente del incidente ocurrido ahí mismo, en el Zócalo, la noche anterior ente seguidores de la coalición y los responsables de custodiar el Palacio Nacional.

Sin embargo, fue enfático en que la razón principal consistió en evitar "cualquier tipo de jaloneo alrededor de los símbolos nacionales" y una "competencia absurda" con la bandera nacional, con la campana de Dolores.

El sí habló de que como resultado del diálogo con el Gobierno del Distrito Federal para que otorgaran garantías de que no ocurriría ningún incidente "se observó que no se tenía capacidad para resolver esa parte del problema".

 
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