Usted está aquí: domingo 5 de marzo de 2006 Política Justo, canjear pacto migratorio por seguridad

Legisladores mexicanos niegan que sus pares de EU condicionaran reforma en la materia

Justo, canjear pacto migratorio por seguridad

''No nos pidieron nada ilegal; sólo que el país asuma su responsabilidad en las fronteras"

ANDREA BECERRIL ENVIADA

Valle de Bravo, Méx., 4 de marzo. Pese a que los congresistas republicanos Jim Kolbe y John Cornyn calculan que la ley Sensenbrenner podría ya estar aprobada el próximo mayo, el demócrata Christopher Dodd dijo que espera que la resolución salga hasta después de los comicios legislativos de noviembre en Estados Unidos, para que el tema electoral no interfiera en la discusión de una reforma migratoria integral.

Antes de regresar a su país, luego de concluir la 45 Reunión Interparlamentaria México-Estados Unidos, los estadunidenses mostraron preocupación por la posibilidad de que las elecciones del 2 de julio, en las que se elegirá presidente, pudieran también contaminar el tema migratorio.

Desde la inauguración del encuentro, el senador Cornyn, presidente del Subcomité de Migración del Senado del vecino país del norte, se refirió al próximo proceso electoral; deseó a sus pares mexicanos "lo mejor", toda vez que, dijo, "muchas de las esperanzas y los sueños que ustedes tienen dependen de esas elecciones".

Durante las conversaciones privadas, el legislador, que tiene en sus manos el dictamen de la ley Sensenbrenner y las demás enmiendas en materia migratoria, volvió a aludir a ese punto y, antes de partir de regreso a Washington, resaltó la importancia de que los cinco candidatos a la Presidencia hayan avalado la propuesta que presentó el Congreso mexicano sobre las responsabilidades compartidas en la solución del problema migratorio.

''Qué bueno que quienes compiten por gobernar el país comprendan que cualquier resolución debe basarse en la corresponsabilidad, en la fijación de principios para regular la gente que entra y sale por nuestras fronteras, dentro del respeto mutuo".

Durante las discusiones que se llevaron a cabo el viernes, el senador demócrata Dodd se refirió también a la posible influencia de las elecciones que habrá en Estados Unidos en noviembre, en las que se renovará la Cámara de Representantes. Es importante, recalcó, que ese cambio en el Congreso no se refleje en la discusión de la reforma migratoria.

Para evitar que algunos senadores se manifiesten por medidas más drásticas en materia migratoria, a fin de atraer votantes, Dodd consideró que lo mejor es que la reforma se discuta después de noviembre.

Sin embargo, en entrevista, el senador Cornyn precisó que las audiencias sobre la reforma migratoria y de seguridad fronteriza comenzaron ya en el Comité Judicial del Senado de Estados Unidos, mismo que se reunirá el 27 de marzo para empezar el debate y votar la ley Sensenbrenner y demás iniciativas relativas al tema. De ahí la iniciativa pasa a una comisión conjunta de ambas cámaras y se lleva al pleno, todo ello durante abril.

Cornyn agregó que crear una nueva legislación migratoria ya se ha pospuesto mucho en Estados Unidos; por ello es relevante que se logre ahora una reforma global, integral, que abarque los aspectos del flujo de trabajadores y la seguridad fronteriza.

''En mi opinión son necesarias mejores leyes para que los agentes federales de Estados Unidos puedan controlar la entrada ilegal de personas a nuestro territorio, y tener muy clara la demanda de trabajadores que requiere Estados Unidos para cubrirla dentro de un marco legal".

El legislador estadunidense dijo que son necesarias leyes que protejan a los migrantes mexicanos de los coyotes, que muchas veces los llevan sólo a la muerte, y crear también un sistema de trabajo temporal, además de enfocar después la parte judicial, que es combatir al narcotráfico y otros tipos de delincuencia, para que haya tranquilidad y seguridad de ambos lados de la frontera.

Reconocimiento del problema

Por separado, diputados y senadores de PRI, PRD y PAN coincidieron en que el encuentro con congresistas estadunidenses fue bueno, ya que hubo consenso en discutir y proponer soluciones conjuntas a dos problemas que preocupan sobremanera a ambas naciones: el migratorio y la seguridad.

El priísta Emilio Chuayffet, quien presidió la representación legislativa mexicana, sostuvo que no sólo al vecino país le interesa la seguridad en las fronteras. ''Nosotros queremos también una reforma segura para ambos lados; no despreciamos el tema y nos interesa incrementar nuestras relaciones económicas para que se abatan los niveles de pobreza, que son una de las causas fundamentales por las que los trabajadores buscan cruzar a Estados Unidos''.

Carlos Jiménez Macías, también diputado del PRI, consideró que la postura de la delegación de Estados Unidos de discutir conjuntamente migración y seguridad en las fronteras es justa.

''Los planteamientos que nos formularon son muy claros: México tiene que hacerse cargo de su problema económico, para frenar la salida masiva de migrantes, y tiene que hacerse cargo también del problema de la inseguridad en sus fronteras.

''Hay que reconocer que la frontera norte está fuera de las manos del gobierno federal, fuera de control, con el crimen organizado al alza, y hay que resolverlo, sin que ello signifique en forma alguna que aceptáramos medidas que vulneren la soberanía.''

Insistió: ''No nos están pidiendo nada ilegal, ni que México se convierta en policía; sólo que asuma la responsabilidad también de reforzar sus fronteras norte y sur, con medidas que impidan el paso del narcotráfico, la migración ilegal -en el caso de la franja divisoria con Guatemala- y la delincuencia organizada.

A su vez, el senador del PRD Raymundo Cárdenas dijo que no se trata de condicionar soluciones: a México le interesa el respeto a los derechos de los 10 millones de connacionales que laboran en Estados Unidos, que se regularice su situación, y al gobierno de George W. Bush la garantía de que la franja fronteriza compartida no será un riesgo para ellos, sobre todo después de los atentados del 11 de septiembre de 2001.

Cárdenas calificó de muy positivo que la delegación de Estados Unidos hiciera suyo el documento sobre migración aprobado por ambas cámaras del Congreso. ''Ese es un resultado inmediato'', comentó a su vez la senadora del PRI, Silvia Hernández.

Esa propuesta mexicana, dijo, acordada con el gobierno y con los cinco candidatos presidenciales sobre una solución bilateral al problema de la migración, fue retomada por la delegación de Estados Unidos y hubo el compromiso de Cornyn y Kolbe de hacerla extensiva a los demás senadores y representantes. Es relevante, agregó, porque es una posibilidad de que quienes voten la reforma migratoria conozcan los compromisos de México en la materia.

 
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