Usted está aquí: jueves 28 de julio de 2005 Opinión Reseña de Metlatónoc

Adolfo Sánchez Rebolledo

Reseña de Metlatónoc

Como si de un atrevimiento digno de Ripley se tratara, el presidente Fox anunció que iría al "municipio más pobre de México". Y así fue. La comitiva presidencial llegó a Metlatónoc, ubicado en un lugar de la Montaña, Guerrero, del que nadie quiere acordarse, a "supervisar" el programa Oportunidades.

En español, idioma que la mayoría no comprende, el mandatario se dirigió a las mujeres de la comunidad y les dijo: "Quise venir a visitarlas, a estar aquí con ustedes para apoyarlas en su trabajo. Yo sé que ustedes son mujeres muy trabajadoras, mujeres que luchan por sacar adelante a su familia y por eso lo menos (...) Quiero decirles, y también para los amigos de los medios de comunicación, que aquí, en este lugar, 96 por ciento de las familias están recibiendo el apoyo de Oportunidades; además, repito, es porque ustedes se lo han ganado y porque ustedes lo merecen". Y, acto seguido, "si me permiten vamos a tener una pequeña reunión de trabajo aquí".

El Presidente revisó uno a uno los pendientes: la carretera Tlapa-Marquelia, que está detenida; el hospital de la Madre y el Niño de Tlapa, que fue desbalagado para surtir otras instalaciones prioritarias en la agenda del ex gobernador Juárez; la falta de maestros bilingües en una zona de monolingüismo casi total, en fin, la historia de carencias terribles causadas por el atraso secular y los impulsos depredadores de caciques, talamontes, traficantes y burócratas sin oficio ni beneficio que han expoliado estas tierras por siglos.

Abrumado por las evidencias, el Presidente se curó en salud: "es muy importante aclarar que no estamos descubriendo la pobreza en este momento. La pobreza nos duele a todos, la pobreza viene de muy atrás y la pobreza tiene que ser combatida".

Nunca hasta ahora un mandatario había llegado a Metlátonoc y el hecho tiene de por sí resonancias. Pero Fox no está cómodo con lo dicho hasta aquí y ordena al secretario de Educación que se encargue de enviar un "paquete de 70 mil, 75 mil pizarrones electrónicos computarizados", operados en lengua indígena, "entre ahora y diciembre". Además, enfáticamente aseguró: "vamos a poner en marcha, de inmediato, un programa para llevar a cada casa estufas, estufas Lorena, para que puedan facilitarse la cocina y el trabajo en las casas. En esa tarea nos va a ayudar, voy a comprometerlo por adelante, el Canal 13 de televisión y nos va a apoyar Vamos México y la señora Marta Sahagún, para que todas las casas tengan estufas".

Tal vez si en lugar de una representación del gabinete social, los visitantes se hubieran reunido con la gente y las autoridades locales, quizá no habrían requerido estufas de Electra. Pero eso no ocurrió, pues los visitantes distinguidos evitaron aproximarse a la población.

El Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan de Tlapa reseña ese "viaje al mundo de la ignominia: la ingeniera Xóchitl Gálvez, de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas, seleccionó la casa donde el presidente llegaría para platicar con la señora Angelina Vázquez Rojas, madre soltera de ocho hijos, cuatro de ellos adoptivos, migrante que no cuenta con el apoyo de Oportunidades y que cada semana tiene que comprar un bulto de maíz para poder sobrevivir. De ese maíz el presidente Fox comió una memela de frijol. Ninguno de sus hijos va a la escuela porque no tiene dinero. Sólo esta mujer na savi tuvo el privilegio de expresar al presidente Fox el drama de miles de familias de Metlatónoc que sufren en el silencio la discriminación y el olvido".

Aunque parezca increíble, la comitiva presidencial visitó Metlatónoc sin reunirse con el cabildo. Alegando las divisiones que ponen en riesgo a la propia comunidad, el presidente municipal ni siquiera pudo acercase al lugar de reunión; tampoco sus contrincantes. Uno acusaba al otro:

"El grupo del síndico procurador interpretaba a su manera que el presidente municipal Saúl Rivera los había excluido del evento porque no tuvieron ninguna invitación escrita ni verbal. Por su parte, algunos seguidores del presidente comentaban que el grupo del síndico era el invitado para estar con el presidente Fox en el auditorio. Ninguna de estas dos versiones fue verídica, la realidad es que las autoridades municipales quedaron totalmente al margen de la visita presidencial. A dos días del acto se informaron que hubo instrucciones precisas para impedir que el presidente municipal estuviera en el auditorio y causara algún altercado que alterara el libreto diseñado por el Estado Mayor Presidencial."

¿Cómo es posible intentar "combatir la pobreza" sin adentrarse en la visión que sobre sus problemas tienen los ciudadanos en cuestión, sean o no indígenas, rurales o urbanos? Las autoridades federales tropiezan con la misma piedra del paternalismo asistencialista, con su propia incapacidad clasista y cultural para ver más allá de los proyectos "humanitarios" de Coca-Cola, como el anunciado en la Montaña. ¿No es hora de pensar en la superación de la pobreza como una "reforma estructural" que exige poner en tensión energías y recursos nacionales?

P.D. La ley no se cumplió para las víctimas del 68 y el 71. Mejor dicho, el Estado de derecho estaba a favor de los victimarios, era suyo, de nadie más. ¿Por qué no prescribieron las disposiciones de aquellos jueces arbitrarios? ¿Por qué no se juzgó la impunidad?

 
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