México D.F. Sábado 11 de septiembre de 2004
José Cueli
La crueldad deificada
De nuevo, en días pasados, ocurrió otra absurda matanza humana. En esta ocasión el escenario del terror fue una escuela de la República Rusa de Osetia del Norte, cerca de Chechenia. Un comando terrorista tomó como rehenes a centenares de niños y adultos, pues los sádicos asesinos aprovecharon la apertura del ciclo del escolar.
El grupo de criminales estaba formado por 30 hombres y mujeres cargados de explosivos, quienes en su locura omnipotente amenazaban con hacerlos explotar si el gobierno ruso intentaba el rescate. El desenlace: un asalto torpe y desordenado por parte del gobierno ruso y un balance de 200 muertos y 646 personas hospitalizadas, muchas de ellas niños.
Previa a esta tragedia, Rusia ha sufrido en los diez días anteriores varios atentados terroristas (en el Metro y en aviones de pasajeros). De nuevo mueren injustificadamente civiles que nada tienen que ver con la locura de los terroristas y la locura gubernamental.
Las fotografías, videos y declaraciones de los rehenes, en especial de los niños, resultan consternadoras. Nos conducen a la angustiante pesadilla en la que se ha convertido la vida cotidiana a lo largo del planeta. Pareciera que el odio y la destrucción se van apoderando del mundo.
La semana pasada comentaba la obra de reciente aparición, compilada por Blanck-Cereijido y Yankelevich (El otro, el extranjero, Libros del Zorzal) y creo que el capítulo escrito por Fanny Blanck puede darnos cierta luz sobre el reciente suceso en Beslán.
Para ella, el ataque totalitario ''consiste en el asesinato de la individualidad, la conversión de los hombres en cadáveres vivientes mediante el hambre y los maltratos físicos extremos. Estos sujetos pasan a ser una masa amorfa y atomizada, proceso que culmina en el asesinato de estos hombres que son ya superfluos".
Señala más adelante la tendencia del hombre a colocar en el otro la parte más intolerable propia que nos resulta inaceptable. ''La segregación, el racismo y el odio al otro parten de la problemática del narcisismo, la especularidad".
El narcisismo, la omnipotencia y las proyecciones desembocan en crueldad y poco respeto por la vida del otro.
Según Fanny ''el ideario xenófono intenta rescatar a lo largo del tiempo y la historia un ideal identitario omnipotente y arcaico, una identidad compacta e inmutable, situada en un pasado glorioso, inmaculado, que el extranjero vendría a perturbar. Las ideologías racistas se desarrollan en quienes padecen una situación de pobreza, desocupación y desesperanza, y cumplen la función de evitarle al sujeto el desconocimiento de sus propios duelos e incertidumbres". Esto se extiende en buscar el rechazo y la destrucción de todo lo que es diferente a nosotros en cultura, costumbres y religión.
|