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México D.F. Sábado 25 de octubre de 2003
En enero, tercera etapa de la remodelación
Agilizarán el tránsito en el cruce de Insurgentes y Paseo de la Reforma
LAURA GOMEZ FLORES
Con un costo de 23.3 millones de pesos, las secretarías de Transporte y Vialidad (Setravi) y de Turismo del Gobierno del Distrito Federal arrancarán en enero de 2004 la tercera fase de remodelación del corredor Reforma, la cual considera que los dos arroyos de circulación de Insurgentes pasen a un costado del monumento a Cuauhtémoc y se sustituyan las vueltas a la izquierda en ese cruce por retornos indirectos, utilizando la calle Villalongín y la lateral de Paseo de la Reforma.
El director de planeación y vialidad de la Setravi, Mario Zepeda, mencionó que la idea es que todo el tránsito en Insurgentes -en ambos sentidos- se haga directamente, sin rodear el monumento, para no detener la circulación vehicular y acabar con los cuellos de botella en esa área, con la consecuente reducción de emisión de contaminantes a la atmósfera al disminuir el consumo de combustible. Las pequeñas áreas arboladas existentes en los alrededores se utilizarán para crear vueltas indirectas y una gasa que permita que los dos arroyos pasen a un lado del monumento, para mejorar el flujo vehicular en Insurgentes y Paseo de la Reforma, donde circulan en promedio 6 mil 600 y 3 mil vehículos por hora, respectivamente, en los tiempos de máxima demanda, y se reduzca el tiempo de recorrido a dos minutos.
"Se trata de una solución que no requiere de puentes o pasos a desnivel, que ofrece un panorama de mejora para ocho años, aproximadamente, y se complementará con la modificación y ampliación de las áreas arboladas que rodean dicho monumento, que no será movido de su sitio, sino al contrario, su base se ampliará para facilitar el tráfico vehicular y acabar con tres filas de autos en espera de dar vuelta hacia el norte o el sur de Insurgentes", explicó.
De acuerdo con estudios de ingeniería de transporte, dicha vialidad se encuentra en un nivel de sobresaturación F, y con estas modificaciones viales, a realizarse en un plazo de tres meses, en cuatro fases para que las molestias sean mínimas y cuando haya necesidad de cerrar un carril, de manera parcial o momentánea, se compense con la apertura de algún espacio disponible, para bajar a un nivel D.
Los recursos que aportarán las autoridades capitalinas para esta obra serán mínimos, de 5.8 millones de pesos, ya que el resto será sufragado por cinco desarrolladores privados, como parte de la obligación que tienen de destinar un monto específico para las medidas de mitigación establecidas por la Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda, precisó.
Sin embargo, el costo de la obra vial e imagen urbana, que incluye continuar con el cambio de piso, lámparas, restauración de bancas y colocación de nuevo mobiliario, asciende a 17.6 millones de pesos, aunque para obras inducidas se tienen previstos 5.7 millones de pesos, frente a la necesidad de mover instalaciones ya existentes de energía eléctrica, drenaje o áreas de desagüe no identificadas en el proyecto ejecutivo, puntualizó el funcionario.
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