En ese estado no se puede exigir una conducta moral, dijo
La pobreza en Chiapas justifica algunos actos de corrupción: Valls
GUSTAVO CASTILLO GARCIA ENVIADO
Tuxtla Gutierrez, Chis., 8 de noviembre. La marginación social es tan éticamente reprochable como las deficiencias educativas de nuestra sociedad, y las dos están en el basamento de muchos actos de corrupción, afirmó Sergio Valls Hernández, consejero de la Judicatura Federal.
Al participar en el primer seminario internacional La Corrupción y cómo combatirla en las sociedades democráticas, expuso "a título personal" que en "sociedades como la de Chiapas, difícilmente es exigible una conducta moralmente intachable en ciertos estratos sociales, que además de reproducir actitudes tradicionales, sus condiciones económicas y deficiencias educativas los orillan a ciertos comportamientos que en otras circunstancias no serían opción ética admisible".
En su ponencia El papel de la educación, la cultura, los medios de comunicación y la iniciativa privada, Sergio Valls Hernández subrayó que la corrupción ha sido tema de actualidad por los menos en los pasados cuatro sexenios, a partir de la campaña de la renovación moral de la sociedad y la creación de la actual Secretaría de la Contraloría y Desarrollo Administrativo (Secodam).
Mencionó que el tema "ha sido parte importante de la agenda nacional", y que en el presente gobierno "se ha convertido en punto esencial para su legitimación".
El integrante del Poder Judicial de la Federación (PJF) resaltó que no hay sociedad en el mundo, por muy desarrollada que se diga que "esté exenta de mancha", pero, puntualizó, "el problema de la corrupción es un asunto que desborda a las leyes e incluso al derecho".
En ese contexto, mencionó que la corrupción se puede definir desde diversas disciplinas, la jurídica y la económica, entre otras, lo que ha dado origen a la llamada corrupción negra y corrupción gris.
La corrupción negra, dijo, es aquella que bajo cualquier circunstancia los miembros de una comunidad consideran intolerable e inadmisible y generalmente se relaciona con el comportamiento de los políticos; mientras que la corrupción gris tiene vinculación con prácticas desviadas de la norma que una población determinada considera no debiera presentarse en condiciones económicas y sociales distintas a las que prevalecen en cierto momento.
El consejero expuso que la forma correcta de erradicar la corrupción de cualquier sociedad es mediante la adopción de valores democráticos y el impulso a la participación de los ciudadanos.
Expresó que la lucha contra la corrupción requiere de un tratamiento complejo que incluye la regulación de los llamados códigos de ética para los diferentes grupos sociales, la contraloría social, el acceso de los ciudadanos a la información de los actos de gobierno y, desde luego, la participación pública.