La escuadra ibérica se presenta nuevamente como una de las favoritas
Reserva en la selección española ante repetidos fracasos en mundiales anteriores
AFP Y DPA
París, 18 de mayo. La selección española acude a Corea del Sur y Japón con la ilusión de terminar con los fantasmas que le persiguen y que la convierten en el eterno favorito sin corona. Su potencial futbolístico no se ajusta al cuarto puesto obtenido en Brasil 50 como mejor resultado en un Mundial de futbol.
En Francia 98, después de una exuberante fase de clasificación, cayó en la primera ronda, cuando muchos lo colocaban como uno de los favoritos. Aquel tropiezo acabó de abrir los ojos a jugadores y aficionados del país ibérico que prefieren en esta ocasión huir de esa palabra: favoritos.
"Nosotros no hemos ganado nunca nada, no podemos salir como favoritos", señala hasta la saciedad el centrocampista Josep Guardiola, a quien un control antidopaje positivo en Italia ha puesto en duda su participación.
El equipo español, como en anteriores mundiales, realizó una buena fase de clasificación y fue uno de los primeros países europeos en obtener su pase a Corea del Sur y Japón, en tanto que en sus compromisos amistosos ha obtenido resultados confortantes.
La selección española cuenta con una de las estrellas mundiales del momento, el delantero Raúl, designado como tercer mejor jugador del mundo por la FIFA y segundo por la revista France Football, además de sumar a sus filas a un hombre que ha causado sensación esta temporada en España y Europa, Diego Tristán, del Deportivo La Coruña, quien combina a la perfección potencia y técnica.
Su media también es efectiva, con hombres defensivos de gran calidad como Rubén Baraja e Iván Helguera, y creadores como Josep Guardiola, Xavi o Gaizka Mendieta. Las dudas se perciben en la zaga, debido a que el técnico José Antonio Camacho se ha decidido por dos veteranos como Fernando Hierro y Nadal, que van bien en el juego por alto, no obstante que en el de cintura, ante delanteros hábiles, suelen sufrir.
El calendario para España es favorable. Si supera a Paraguay, Eslovenia y Sudáfrica en la primera fase, en el grupo B, no se enfrentará con grandes favoritos como Francia, Argentina, Brasil o Inglaterra, hasta una hipotética final. Los cruces antes de llegar lo enfrentarían a Alemania, Camerún, Italia, Ecuador, México o Portugal, y se quedaría en Corea del Sur hasta semifinales.