* CIUDAD PERDIDA

* Miguel Angel Velázquez *

 

* Permiso del ex DDF a Tv Azteca
* Un asunto que tiende a calentarse

Hay en el ambiente público acuerdos, permisos, que huelen mal, aunque no sean parte de acusación alguna o hubieran violado la ley que en su momento podría haber sido usada a favor de alguien en particular.

Se trata de Tv Azteca. La televisora recibió un permiso por parte del Departamento del Distrito Federal para la construcción de un estacionamiento subterráneo en la carretera panorámica Ajusco y bulevar Adolfo Ruiz Cortinez, en un espacio de 8 mil 86.47 metros cuadrados, nada más.

La cosa es como se las platico. Un día antes, mejor dicho, unas horas antes de la toma de posesión de Cuauhtémoc Cárdenas como jefe de Gobierno de la ciudad de México; es decir, el 4 de diciembre de 1997, la administración de Oscar Espinosa Villarreal entregó el permiso referido a la televisora del Ajusco.

šClaro!, usted ya adivinó, el permiso está firmado por quien se desempeñaba entonces como oficial mayor del DDF, Manuel Merino García.

Y la renta, impuesta por el gobierno de Espinosa Villarreal, fue de 40 mil pesos mensuales por todo ese predio; es decir, a casi cinco pesos mensuales el metro, y el proceso para otorgarlo apenas tomó una horas.

Dicen los expertos que el trámite normal para ese tipo de permisos llevaría entre 15 y 17 días naturales entre la convocatoria, que emplea cuando menos un día y siete más para la firma del acta.

La elaboración del permiso administrativo temporal revocable tardaría un día más; la revisión del área consultiva y notarial necesitaría de otros siete días, y el oficial mayor haría uso de 24 horas, cuando menos, para otorgar su firma.

Esto en un proceso normal, pero la probada eficiencia del gobierno de Espinosa lo logró en apenas una horas. La convocatoria, la presentación del caso, el análisis del mismo, la aprobación y firma del permiso, que ocurrió a eso de las 14:30 del 4 de diciembre, y a las 19 horas, según se dice, el permiso fue entregado al representante de Tv Azteca.

El asunto es verdaderamente complicado. Resulta que en 1995 la Setravi presentó una licitación pública para la construcción de un estacionamiento subterráneo en un predio propiedad del DDF, ubicado a un lado de la televisora.

Ese mismo terreno fue ocupado por Imevisión desde 1989 por medio de un permiso revocable, cuyos derechos cedió a Tv Azteca con motivo de la venta de Inmevisión. A principios de 1995, el DDF trató de recuperar el predio, pero la televisora interpuso recursos legales para evitarlo.

De cualquier forma, la licitación fue ganada por la empresa Elektra, plenamente identificada con la estación de televisión, bajo la promesa de invertir 2 millones 793 mil pesos. Allí se construiría una gran tienda y el estacionamiento en ocho meses, según el acuerdo.

La tienda no se construyó y Elektra propuso renunciar al título de concesión y otros derechos adquiridos por el fallo de la licitación, siempre y cuando se otorgara un permiso a favor de la televisora, a la cual Elektra cedió los gastos realizados, mismos que deberían ser acreditados en pago de rentabilidad.

Luego vino la apresurada aprobación del permiso administrativo revocable, temporal. Hasta allí va la cosa, pero el asunto, según se dice, va a calentarse.

La elección

El Instituto Electoral del Distrito Federal habrá de exponer su postura frente a algunas declaraciones del presidente del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación.

Se promete, eso sí, iniciar una serie de declaraciones respecto de la situación de residencia de Andrés Manuel López Obrador, que subirían aún más la temperatura del proceso electoral en marcha.

En la próxima entrega hablaremos de la consulta convocada para saber el sentir de la gente de la ciudad de México sobre las posibilidades de López Obrador para competir por la jefatura de Gobierno del DF.

Por lo pronto, es necesario hacer constar que muchos militantes del PRD trataron de convencer al candidato de evitar la consulta. Era suficiente, expresaron muchos, con la concentración en el Zócalo, pero se quería más.

Habrá que ver cuántos capitalinos asistieron a las urnas instaladas en muchas partes del DF, pero más que la opinión de la gente que ya se manifestó en el Zócalo, estuvo a prueba la organización del PRD, que no siempre es cuando menos regular. šAguas!